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viernes, 4 de diciembre de 2020

¿Sabes lo peligroso que es autodiagnosticarte en salud mental?

 ¿Sabes lo peligroso que es  autodiagnosticarte en salud mental?

En este post te hablaremos del diagnóstico, del autodiagnóstico psicológico y del impacto negativo que puede tener en nuestra salud recurrir a estos últimos!

‘Diagnóstico’ es una palabra que procede del griego antiguo y que apenas ha sufrido evolución morfológica. La palabra original era diagnostikós, que viene, a su vez, del prefijo ‘dia’, que significa ‘a través’ y ‘gnosis’, ‘conocimiento’.

Como observamos en su etimología, un diagnóstico médico – o propedéutica clínica – es ese procedimiento que permite a los especialistas identificar bien una enfermedad, bien un síndrome, bien cualquier estado de salud o enfermedad.

No deja de ser un juicio clínico acerca del estado psicofísico del paciente, es decir, que consiste en dar nombre a lo que le ocurre al paciente, que puede ser animal o humano.

¿Cómo se llega al diagnóstico clínico? Un especialista de la salud, colegiado, analiza los síntomas, signos y hallazgos que encuentra en el paciente, para posteriormente emitir un diagnóstico. Además, es importante recordar que un síntoma o conjunto de síntomas no tiene por qué ser equivalente a una enfermedad.



¿Qué tipos de diagnósticos hay?

Uno de los más habituales es el médico, realizado por un doctor y que se relaciona con la salud física – o la ausencia de ella – de las distintas partes o el conjunto de nuestro cuerpo.

El médico puede ayudarse de diversas herramientas diagnósticas como la anamnesis, es decir, el estudio de la información proporcionada por el paciente, el estudio de los síntomas y los signos, la exploración física, o a partir del resultado de pruebas médicas como las radiografías, las resonancias magnéticas o los análisis de sangre u orina.

Nosotros, en cambio, por la parte que nos toca, abarcaremos en este post el diagnóstico y autodiagnóstico psicológico, es decir, aquel emitido por un profesional de la salud mental, esto es, un psicólogo colegiado.

El psicólogo, al igual que el médico, estudia la información proporcionada por el paciente, así como los diversos síntomas, signos y hallazgos que encuentre en el mismo. No obstante, su campo es de la salud mental, es decir, el estado de nuestro yo interior o psicológico.

Requisitos de un buen diagnóstico psicológico

En primer lugar, es imprescindible que sea realizado por un profesional cualificado de la salud mental: una persona que cuente en su haber con la carrera de Psicología, actualmente correspondiéndose con un Grado Universitario de cuatro años.

Tras el grado, el estudiante debe realizar un Máster en Psicología Clínica o Sanitaria, lo que le da la formación específica que le permite dedicarse a los pacientes mediante diversas técnicas de intervención en los servicios sociales y de salud.

Estos profesionales están capacitados para llevar a cabo la evaluación, diseño y puesta en práctica de programas de intervención psicológica para la prevención y el tratamiento de trastornos de la salud mental, así como el aumento de la calidad de vida y bienestar social.

Aún queda un paso más en la carrera del joven psicólogo que desee dedicar su vida profesional a la atención psicológica: debe inscribirse en un Colegio Oficial, donde obtendrá su número de colegiado y estará habilitado para ejercer su trabajo.

Por ello, queda claro que aquellos psicólogos que nos atienden son grandes profesionales, formados durante años y que han pasado rigurosas pruebas para dedicarse a una profesión exigente.

Tipos de diagnósticos psicológicos

Los diagnósticos psicológicos pueden ser de dos tipos: sintomáticos y estructurales.

Los diagnósticos psicológicos sintomáticos son descriptivos, se basan en la agrupación de síntomas del paciente, que forman un síndrome. Si bien este tipo de diagnósticos son muy útiles para comunicar rápidamente a otros profesionales el sufrimiento del paciente, no son muy precisos a la hora de tener una idea de qué tipo de persona es, qué personalidad tiene, ni cuáles son sus maneras habituales de sentir, pensar y comportarse.

Los diagnósticos psicológicos estructurales consisten en descubrir cuál es la estructura de personalidad del paciente para comprenderlo como una persona completa y compleja. De este modo, se tendrá una idea clara de cómo funciona esa persona y se llegará mejor al tipo de tratamiento indicado. Cabe señalar que un diagnóstico de este tipo es siempre aproximativo, ya que el funcionamiento mental es complejo y puede cambiar a lo largo de la vida.

Los autodiagnósticos psicológicos

Los autodiagnósticos son aquellas evaluaciones que las propias personas afectadas se realizan a sí mismas, sin contar con la mirada experta de un profesional sanitario.

Estas personas consideran que pueden tener algún tipo de trastorno mental o varios, por lo que buscan información acerca de los mismos en diversas fuentes como libros o blogs.

Leen e interiorizan aquellos síntomas relativos al trastorno o trastornos y se ven en ellos, por lo que proceden a catalogar su sufrimiento, incluso llevando a cabo posteriormente tratamientos asociados al determinado trastorno.

Los autodiagnósticos psicológicos son más frecuentes de lo que parece, muchas personas tienen razones para recurrir a ellos en lugar de contar con un psicólogo especialista:
Su personalidad tímida, reservada, insegura o acomplejada les provoca un fuerte rechazo a la hora de acudir a citas psicológicas, o les impide confiar en los psicólogos.
Su trastorno altera su pensamiento lógico y comportamiento, frenándoles en el hecho de contar con ayuda de estos profesionales.
Sienten que tienen falta de recursos para poder afrontar un tratamiento psicológico.
Han sufrido una mala experiencia psicológica y piensan que volverá a ocurrir si conciertan citas.

Los peligros del autodiagnóstico psicológico

Aunque pueda parecer un recurso fácil, al alcance de todos y beneficioso, en realidad, recurrir al autodiagnóstico de forma seria puede ser muy peligroso. Te contamos los posibles peligros que puede entrañar:
Creer que se tiene un trastorno mental cuando realmente los síntomas no alcanzan esta gravedad.
Autodiagnosticar un trastorno mental por otro. Esto, además, provoca grandes daños si se decide uno a seguir por cuenta propia un tratamiento psicológico de un trastorno que no se padece.
En muchas ocasiones, la persona, creyendo que padece un trastorno, puede sentirse acomplejada, insegura o temerosa.
En otras ocasiones, cuando la persona queda convencida de que sufre un trastorno mental, puede autosugestionarse y comenzar a mostrar síntomas que antes no experimentaba.
Si se decide a seguir un tratamiento por su cuenta, sin el control de un psicólogo, se puede perjudicar más aún su estado.
Puede el paciente obsesionarse con su estado mental, desarrollando otros males psicológicos como ansiedad, hipocondría o depresión. Así como somatizar su trastorno.
Puede romantizar la mala salud mental, dañando aún más su estado y retrasando su recuperación.

Es por esto por lo que se desaconseja firmemente el autodiagnóstico psicológico (¡también el médico!), porque implica muchos más peligros que beneficios y, sobre todo, porque podemos caer en el riesgo de poner nuestra salud mental en peligro.

Confiemos siempre en los médicos, psiquiatras y psicólogos, largamente formados y especializados en velar por sus pacientes. Solamente ellos, con su experiencia y profesionalidad sabrán determinar algo tan delicado como un diagnóstico para, posteriormente, mandar y controlar el tratamiento más adecuado. 

Solicita información y no te lances al autodiagnóstico.

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Universidad CAECE (Argentina)              2009
Licenciado en Psicología Social (Articulación Universitaria. Resolución R.M. Nº1214/99)
Licenciado en Psicología (por refrendada la R.M. N° 1214/99 por Resolución Ministerial Aprobada N°1653/16, Carrera acreditada por CONEAU, Resolución N°1112/14)
Egresado con Honores.
Promedio: 9.5

Sesgos o distorsiones cognitivas | Psicología Clínica!

 Sesgos o distorsiones cognitivas | Psicología Clínica!

Los seres humanos no percibimos el mundo tal y cómo es, sino que siempre obtenemos una percepción subjetiva. Dentro de esta subjetividad actúan las distorsiones cognitivas. Que son tendencias irracionales que nos pueden hacer sufrir. La psicología cognitiva lleva interesándose por ellas y su influencia en nuestras emociones, entre otros aspectos. Están implicadas en la mayoría de los trastornos emocionales.

Estos sesgos nos suelen llevar a errores en el razonamiento que nos pueden generar problemas emocionales de ansiedad, depresión, tristeza etc. O lo que es lo mismo, incrementar nuestro sufrimiento. Aunque hay que dejar claro que no tienen nada que ver con la inteligencia. Solamente son tendencias que vamos aprendiendo.



MODELO ABC DE ELLIS

El modelo ABC fue teorizado por Albert Ellis en los años 50. Se trata de un psicólogo de prestigio mundial. La fundamentación teórica se ha demostrado en millones de experimentos por todo el mundo. Terapeutas de todo el mundo utilizan este modelo para dirigir sus intervenciones desde la psicología cognitiva. Junto con el modelo para la depresión de Beck, explican desde un punto de vista cognitiva la aparición y mantenimiento de ciertas depresiones.

Pasamos a explicarlo

Situación (A): Se trata del estímulo que dispara el pensamiento. Puede ser una situación, una persona, una sensación en el cuerpo, un objeto etc. El estímulo es independiente de la persona. Es decir, la habitación en la que estás leyendo esto conserva sus propiedades físicas, aunque nosotros no estemos en ella. No varía, no depende de nuestro juicio.

Otro ejemplo, tus latidos del corazón son generalmente similares, se producen, aunque no nos demos cuenta, dormimos y se siguen produciendo (Menos mal…). Es muy importante que entendamos que la situación no depende de nuestra interpretación. La situación es el mundo exterior (En el caso del latido del corazón, aunque este en el interior de nuestro cuerpo, es independiente de nuestra interpretación).

Pensamiento (B): Se trata de la manera en la que percibimos la situación. Aquí influyen muchísimas variables, entre otros aspectos, nuestra genética, nuestra educación, la forma de percibir la vida que tenemos, modos de razonar que hemos aprendido años atrás, nuestros miedos, el estado de ánimo en el que nos encontramos etc.

Pongamos un ejemplo para clarificarlo. Imaginemos un examen, objetivamente es el mismo para todos los alumnos, pero la percepción del mismo cambiará dependiendo de variables como el tiempo que hemos dedicado a estudiarlo, nuestra experiencia en estas pruebas, nuestra afinidad con el profesor o el dominio de la materia.

En el pensamiento se manifiestan tendencias que muchas veces sesgan nuestra visión del mundo. Existen distorsiones relativamente comunes descritas en la bibliografía científica.

Emoción (C): Dependiendo de nuestra interpretación de la realidad reaccionaremos con una emoción distinta y con una intensidad determinada. En situaciones a las que algunas personas les generan indiferencia, nosotros podemos responder con temor, ira o tristeza. Debemos tener claro que la emoción no depende directamente de la situación, si no de la interpretación que hacemos de esta.

Hemos de tener claro que las emociones que sentimos en un momento determinado también influyen en nuestra manera de pensar. Por ejemplo, cuando estamos tristes tenemos mayor proporción de pensamientos automáticos negativos. La clave es saberlos manejar para que de la tristeza no pasemos a una depresión u otro problema emocional. O lo que es lo mismo, cuidarnos a nivel mental.
¿QUÉ SON LAS DISTORSIONES COGNITIVAS?

Las distorsiones cognitivas son tendencias de pensamiento. Es decir, formas de interpretar la realidad que hemos ido aprendiendo. La psicología cognitiva les da un peso muy importante en el desarrollo y mantenimiento de problemas psicológicos. Una de las principales características es que suelen generar sufrimiento y en algunos casos están implicadas en el desarrollo y mantenimiento de algunos trastornos. Como te decía al principio, los sesgos no tienen nada que ver con la inteligencia.

El cerebro es un órgano preparado para ayudarnos a sobrevivir. Por ello, está preparado para actuar rápidamente. Ten en cuenta que, en mitad de la sabana africana, la rapidez para tomar decisiones era fundamental.

Para ello, con el fin de ganar rapidez, solamente procesamos ciertos estímulos de la situación en la que nos encontramos. Por ello, en muchas ocasiones, interpretamos de forma errónea lo que está ocurriendo. Muchas veces de forma emocional, no racional.

El cerebro es un órgano plástico, es decir, que cambia con la experiencia y el aprendizaje. Por esto, se van generando tendencias de pensamiento. Seguramente en algún momento de nuestra vida, esta forma de pensar, nos ha traído ventajas y nos ha ayudado a adaptarnos con eficacia a la situación. Lo que puede ocurrir es que el ambiente haya cambiado y este tipo de formas de interpretar la realidad, nos comiencen a dar problemas.

Por ejemplo, una persona que durante su vida académica es muy perfeccionista e intenta controlarlo todo, seguramente obtendrá muy buenos resultados. Y además su círculo social le reforzará la forma de pensar. Hasta que en un momento, acaba la carrera y comienza a trabajar en un lugar en el que es imposible controlarlo todo y aparece el estrés y la ansiedad.

¿CÓMO Y CUÁNDO SE FORMAN LAS DISTORSIONES COGNITIVAS?

En general, las creencias y las tendencias de pensamiento, se suelen desarrollar durante la adolescencia. Son estos momentos en los que damos nuestros primeros pasos en la vida adulta y comenzamos a valernos por nosotros mismos.

Durante esta etapa, las vivencias son especialmente importantes, entre otros aspectos, pueden marcar la forma en la que procesamos la información.

Normalmente la adquisición de este tipo de distorsiones del pensamiento es por aprendizaje vicario, es decir, al estar en contacto con personas con distorsiones similares, o por condicionamiento clásico y operante. Es decir, en base a la experiencia directa que tenemos.

Por supuesto, como en casi todo, también hay cierta parte de influencia genética, después de todo, el pensamiento ocurre en el cerebro.

Las buenas noticias son que el cerebro cambia con la experiencia, y si nos ponemos a ello, seremos capaces de modificar los sesgos cognitivos. Eso sí, con paciencia, con trabajo y siguiendo las pautas de un profesional formado en psicología cognitiva.
¿POR QUÉ SE MANTIENEN LAS DISTORSIONES COGNITIVAS?

Las distorsiones cognitivas se mantienen básicamente porque no nos llegamos a cuestionar que pueden ser erróneas.

Existe un proceso mental, que se llama sesgo de confirmación, mediante el cual, tendamos a atender solamente a aquellos estímulos que coinciden con nuestra manera e ver la realidad. Cada vez que encontramos uno de estos estímulos, reforzamos la tendencia de pensamiento. Esto, en los casos graves, puede hacernos desarrollar trastornos psicológicos. Pero como te decía al principio, no tienen nada que ver con la inteligencia.

Por ejemplo, si creemos que somos poco atractivos, nos fijaremos en todos aquellos estímulos que puedan alimentar esta creencia. La mayoría de las veces malinterpretaremos señales neutras, para así seguir reforzando nuestra creencia. Seguramente con este tipo de creencia, tenderemos a compararnos con las personas más atractivas o nos machacaremos pensando que a otra persona no le gustamos, sin habérselo preguntado.

La verdad es que generalmente, los sesgos cognitivos, se mantienen porque no somos conscientes de ellos y no sabemos cómo nos influyen a nivel emocional.
¿CUÁLES SON LOS ERRORES COGNITIVOS MÁS COMUNES?

Los tipos de distorsiones cognitivas que vamos a describir a continuación son las que considero más comunes y que absolutamente todos los seres humanos caemos en ellas de vez en cuando. Sí que es verdad que, dependiendo de las vivencias de cada uno, el aprendizaje vital que haya tenido e incluso la influencia genética, nos predisponen a caer más en unas que en otras. A continuación, paso a describirlas, me dices luego con cual te identificas más.
Atención selectiva

Es un tipo de sesgo que consiste en fijarnos solamente en detalles aislados de la situación y hacer una valoración global en función de estos únicamente. Tendemos a sacar estos detalles del contexto y pasamos por alto otras características a veces más importantes.

Ejemplo: Imagínate que acabas de salir de un examen y piensas “el examen me salió muy bien, pero al entregarlo el profesor frunció el ceño. Seguro que me suspende”.

Si te das cuenta solamente estamos atendiendo a un detalle en particular e la situación. Es algo totalmente neutro, el profesor puede haber fruncido el ceño por miles de razones. Estamos dejando fuera de la evaluación de la situación un montón de variables cómo las horas de estudio o el dominio de la materia. En general las horas que dedicas a preparar un examen influyen mucho más en la nota que sacas que la cara que pone el profesor cuando le entregas el ejercicio.
Adivinar el futuro

En esta tendencia hacemos predicciones catastróficas de futuro. Esta forma de ver la realidad nos mantiene en constante preocupación, en ocasiones por cuestiones que son muy improbables, no obstante, las vivimos como si de verdad estuviesen ocurriendo.

Ejemplo: Es viernes por la noche y recibimos un mensaje en nuestro teléfono invitándonos a una fiesta. De repente pensamos “Seguro que si voy a la fiesta me amargo y no me divierto. Mejor me quedo en casa”.

En este caso estamos haciendo una predicción de futuro que no tiene ninguna evidencia detrás. Es posible que en ocasiones anteriores no nos hayamos divertido mucho. Pero seguro que hay otras ocasiones en la que nos lo hemos pasado genial. En general las fiestas están hechas para divertirse, por lo que es más probable que lo pasemos bien a que nos amarguemos. Si hiciésemos un recuento de todas las fiestas o reuniones a las que has acudido, seguramente nos habremos divertido en más ocasiones.
Catastrofización

En esta distorsión damos una importancia muy alta a cuestiones que objetivamente no tienen ese peso. Tendemos muchas veces a exagerar las consecuencias de las cosas o a ponernos en lo peor. Como en el caso anterior, vivimos estas catástrofes como si de verdad lo fuesen.

Ejemplo: Te acabas de levantar para ir a trabajar, no te apetece nada enfrentar el día y para colmo cuando vas a meter el café en el microondas el vaso se te resbala. Piensas “Es una tragedia, un horror, se me ha caído y se ha roto el vaso de café del desayuno”.

Una catástrofe es un terremoto o un incendio. Si comparamos el sufrimiento que nos provocaría una de estas situaciones con un vaso roto seguramente estarás de acuerdo que el acontecimiento del desayuno apenas tiene importancia. No obstante, si apuntásemos todo lo que se nos pasa por la cabeza durante un día entero, seguramente encontraríamos muchísimos ejemplos de este tipo de distorsiones. Es muy común y podríamos poner muchos otros ejemplos.
Etiquetamiento

Este tipo de distorsión consiste en utilizar etiquetas para calificar conductas propias o ajenas. En ocasiones reducimos toda nuestra realidad o la de otros a un adjetivo. Tomamos como baremos dos o tres situaciones y las generalizamos en base a este adjetivo.

Ejemplo: De nuevo, al salir de un examen te has dejado sin responder una pregunta y piensas “No he sabido resolver el problema, soy un imbécil”.

Si buscamos en el diccionario la palabra imbécil, la definición no tiene nada que ver con ser incapaz de resolver un problema de matemáticas. Seguramente este hecho tendrá más que ver con la falta de estudio o con los nervios que con la imbecilidad. Pero ponernos esta etiqueta nos hace muchísimo daño. Nos genera un sufrimiento injustificado, por lo que es de vital importancia desterrar este tipo de adjetivos de nuestros pensamientos.

Deberías

Creencias sobre como tendría que ser una situación o una persona. La característica principal de este sesgo es su rigidez. Esperamos realidades de personas o situaciones que nunca se llegan a cumplir, por lo que nos frustramos o nos preocupamos. A veces exigimos a los demás o a nosotros mismos muchísimo más de lo que es esperable.

Ejemplo: Alguien piensa “Debería haber podido superar la muerte de mi madre ya”. “Debería estudiar, ir al gimnasio, salir con mis amigos, cuidar de mis hijos y hacer la compra esta tarde”. “Mi novia debería comprenderme mejor”.

Cuando pensamos de este modo somos demasiado rígidos. Nos volvemos muy duros con nosotros mismos. Nos autoimponemos un criterio demasiado alto que difícilmente podemos cumplir. Es impensable que todos los días estemos al 100%. La vida es mucho más complicada que eso. Por ello es necesario flexibilizar nuestra forma de pensar. La realidad es demasiado compleja. Estremendamente común y podríamos poner muchos otros ejemplos.
Inferencias arbitrarias

En esta distorsión sacamos conclusiones partiendo de premisas falsas o tras realizar un razonamiento ilógico.

Ejemplo: Te acabas de levantar, miras por la ventana y piensas “Hoy está nublado, seguro que mi día es malo”.

No hay ninguna conexión entre los dos eventos. No tiene nada que ver el tiempo que hace con lo que nos ocurra en nuestro día. Bueno, sí, puede que nos mojemos si no llevamos un paraguas, pero nada más. Continuamente hacemos este tipo de inferencias. Relacionamos eventos que nada tienen que ver entre sí y lo peor es que nos lo creemos. Vivimos en una subjetividad que nos hace mucho daño.
Lectura de mente

Este tipo de distorsión consiste en inferir pensamientos, intenciones y sentimientos en los demás sin tener una base sólida en la que apoyarnos. Muchas veces tenemos la tendencia a extraer conclusiones negativas sobre la realidad mental de los demás. Estarás de acuerdo conmigo en que leer el pensamiento a alguien es materialmente imposible. Aunque lleves casado con alguien 50 años, no eres capaz de leer lo que pasa por su mente. Por lo que esta tendencia de pensamiento lleva a errores muchas veces.

Ejemplo: Vas a desayunar al bar de la esquina. Pides un café al camarero y piensas “Seguro que piensan que soy idiota”. “No me ha mirado a los ojos, seguro que no le caigo bien”.

Los seres humanos no tenemos poderes telepáticos por lo que es totalmente imposible leer la mente de nadie. Por definición siempre que intentamos adivinar lo que otra persona está pensando nos equivocamos.

Este tipo de sesgos de pensamiento se dan muy habitualmente en los problemas de pareja. La falta de comunicación por dar por hecho determinada forma de pensar lleva a malos entendidos y en consecuencia a mucho sufrimiento.
Maximización de lo negativo

Dar mucha más importancia a los detalles negativos que a los positivos. La realidad nunca es blanca o negra, siempre es gris, es decir, que por estadística no nos puede ocurrir todo lo malo. Podemos estar ante una situación muy difícil, pero siempre existen cosas positivas. En este sesgo damos mucho más peso a las cosas malas.

Ejemplo: Tras recibir la nota de un examen piensas “He sacado un 9,8 en el examen. Es horrible, no sé cómo he podido ser tan tonto de fallar una pregunta. Si sigo así dejo la carrera”

Tenemos una capacidad enorme para habituarnos a las emociones positivas, mientras que somos más sensibles a las negativas. Por ello enseguida nos acostumbramos a lo bueno y perdemos la perspectiva dando demasiada importancia a lo malo.

Es importante dar la importancia que se merecen a los eventos negativos que nos ocurren. Muchas veces nos obsesionamos con un árbol y perdemos la perspectiva del bosque. Hay que ampliar el foco y ver nuestra vida con perspectiva. Los problemas son parte de nuestra vida, pero la gran mayoría de ellos son fáciles de solucionar. Dar demasiada importancia a estos eventos hace que nuestro estado de ánimo baje y nuestra ansiedad se dispare.
Minimización de lo positivo

Generalmente acompaña al anterior. Consiste en restar importancia a las cosas buenas que tiene la situación, centrándonos en la parte mala.

Ejemplo: Alguien piensa “Tener trabajo, hijos saludables, una pareja perfecta y una casa preciosa es lo normal… Pero es horrible tener que trabajar los sábados por la mañana”. Este sesgo, de nuevo, es muy común y podríamos poner muchos otros ejemplos.

Si te fijas en tu día a día, tienes muchísimas comodidades a las cuales apenas das importancia. Por ejemplo, nos duchamos todos los días con agua caliente y no lo valoramos. Solamente reaccionamos de forma positiva cuando por cualquier circunstancia no hemos tenido acceso a este tipo lujos. Es importante dar la importancia que se merece a los eventos positivos.

En general los que hemos nacido en occidente llevamos una vida muy fácil comparada con los seres humanos que viven en otra parte del mundo. Es importante mostrarnos agradecidos por ello y valorar lo que tenemos.

Una de las técnicas opcionales de este libro es precisamente el agradecimiento que combate directamente este tipo de sesgo. Te recomiendo que la utilices frecuentemente.
Pensamiento dicotómico

Este tipo de distorsión consiste en una tendencia a clasificar la realidad en buena o mala. Dar puntuaciones de 10 o 0, pensar que todo se reduce a blanco o negro, sin darnos cuenta que nuestra vida está llena de matices y que rara vez las cosas son tan malas o tan buenas.

Ejemplo: Alguien piensa “Si no apruebo este examen es que no valgo para ser licenciado”.

La realidad es muy compleja para reducirla a dos opciones contrapuestas. En general los eventos de la vida no son blancos o negros. Son grises. Incluso la situación más complicada tiene partes positivas. Y el contexto más favorable tiene partes negativas. Por ello es recomendable no hacer este tipo de clasificaciones mentales. Si caemos en este sesgo no estaremos siendo objetivos y sufriremos mucho por ello.

Este tipo de pensamientos favorece la rigidez mental. Nos dificulta la adaptación de una forma más que evidente. Al final si mantenemos este tipo de creencias nos vamos a dar de bruces con la vida una vez tras otra.
Perfeccionismo

Establecer un criterio muy elevado sobre las actuaciones propias o las de los demás y tomarlo como medida normal de actuación. En ocasiones nos ponemos a nosotros mismos o a los demás objetivos que son muy difíciles de conseguir y nos frustramos si no somos o son capaces de llegar.

Ejemplo: Te matriculas en la carrera y tus pensamientos son del tipo “Mi obligación es sacar todo matrículas de honor”. «Tengo que ser el mejor, no puedo estar detrás de otros»

Está fenomenal tener expectativas altas y criterios exigentes, pero sin pasarnos. Tenemos que dejar margen para el error. No controlamos el 100% de nuestro ambiente y por ello no podemos sentirnos responsables por cuestiones que escapan a nuestro control.

En general, las personas demasiado perfeccionistas viven en una ansiedad constante. Ven frecuentemente frustradas sus expectativas ya que se exigen demasiado.

Los humanos solemos sobreestimar nuestra capacidad de trabajo a corto plazo e infravalorarla a largo plazo. Por ejemplo, es muy fácil pensar que seremos capaces de escribir un capítulo de un libro en una tarde, después nos damos cuenta de que es tremendamente difícil. Por el contrario, pocas personas se ven capaces de terminar un libro, pero con constancia todo el mundo lo puede hacer.
Sobregeneralización

Fijarnos en un detalle de nuestra vida y generalizarlo a todos los escenarios posibles. Es el efecto bola de nieve, nos fijamos en una característica negativa de la situación y mentalmente teñimos toda nuestra realidad con esa característica.

Ejemplo: Este tipo de sesgo se manifiesta en pensamientos del tipo “Me ha dejado mi novia, mi vida entera se desmorona”. “No he cumplido objetivos en el trabajo, no valgo para nada”, “Me he dormido y he llegado tarde, soy un irresponsable”.
Personalización

Tendencia a pensar que los responsables de algo en concreto somos nosotros mimos, cuando en realidad puede que haya muchas causas. La personalización suele conllevar emociones de culpa excesiva, por lo que hay que tener especial cuidado.

Ejemplo: Mi empresa quiebra por diferentes motivos, pero pienso que ha sido culpa mía por no haber dado el 100% cada día en el trabajo.

¿CÓMO TRABAJAR LAS DISTORSIONES COGNITIVAS?

Te voy a proponer hacerlo en cuatro pasos. Para que sepas exactamente en qué punto estás cada momento. Eso si, te va a tocar trabajar en ello. Por supuesto, si estás diagnosticado de algún trastorno o trastornos psicológico, te recomiendo pedir ayuda lo antes posible.
Detectar pensamientos

El primer paso para poder cambiar nuestra percepción del mundo es detectar la manera en la cual lo estamos percibiendo.

Para ello, necesitamos registrar los pensamientos automáticos negativos que van surgiendo en nuestro día a día. Esta tarea te puede parecer difícil de llevar a cabo, pero es cuestión de proponérselo.

Para que te hagas una idea, lo suyo sería llevar una pequeña libreta en la que cada vez que notásemos una emoción intensa, apuntásemos la situación en la que nos encontramos, la emoción que estamos sintiendo y su intensidad y lo que estamos pensando en ese momento.

De esta manera, en cuestión de una o dos semanas, tenderemos información nsuficiente para saber qué sesgos cognitivos están actuando.

Cuando hayamos cumplimentando del registro durante el suficiente tiempo, podremos pasar a la siguiente fase.
Discusión de los pensamientos

En este momento, la clave es intentar ser lo más objetivos posbiles en nuestras interpretaciones. Para ello, trataremos los pensamientos como si fuesen hipótesis. Es decir, jugaremos a ser científicos.

En un principio tomaremos el pensamiento como algo probable, no cómo algo seguro. Tenemos que tener en cuenta que podemos estar cometiendo algún error.

Para saber si estamos cometiendo algún error, pasaremos el pensamiento por cuatro filtros. Si no pasa alguno de ellos es que estamos sesgando la realidad.

Los filtros son los siguientes

Evidencia a favor y en contra del pensamiento: todas aquellas pruebas objetivas a favor de lo que estamos pensando.

Utilidad del pensamiento: ¿Nos sirve de algo pensar de esta manera? Ya que no somos objetivos en nuestras interpretaciones, por lo menos que estas sean útiles y nos ayuden a seguir adelante.

Intensidad de la emoción: ¿La emoción que siento se corresponde con la situación que estoy viviendo? Tenemos que comprobar si la emoción que sentimos nos ayuda a adaptarnos o por el contrario nos dificulta esta adaptación.

Forma del pensamiento: ¿Estoy comentiendo algún error cognitivo? Básicamente este filtro lo que intenta es que no caigamos en sesgos cognitivos.
Búsqueda de un pensamiento alternativo

El tercer paso es buscar un pensamiento que pase los cuatro filtros. Es decir, que esté basado en la evidencia, que nos genere una emoción acorde con la situación, que sea útil y que no caiga en ninguno de los errores cognitivos.

La búsqueda de este pensamiento casi es una consecuencia lógica del paso anterior. Por lo que no creo que te cueste demasiado. La clave es practicar mucho por escrito este paso, para así, llegar a automatizarlo y cada vez que detectes que estás cometiendo algún error, ser capaz de desmontar el pensamiento y buscar uno alternativo.
Experimentos conductuales

Los experimentos conductuales se utilizan para verificar is nuestro pensamiento alternativo se adecúa a la realidad. La verdad es que el cerebro cambia con la experiencia, no basta con quedarse en el plano mental, hay que pasar a la acción.

Para ir cambiando nuestros errores de pensamiento, tenemos que buscar situaciones en las cuales aparecían nuestros pensamientos distorsionados, hacer lo posible por cambiarlos y ver qué ocurre en realidad. De esta manera conseguiremos, poco a poco, ir cambiando nuestra forma de percibir nuestro entorno.
CONCLUSIONES

Todos cometemos errores a la hora de interpretar la realidad. Es algo natural que nos ayuda a procesar la información de forma más rápida. El problema viene cuando estas interpretaciones influyen negativamente en nuestro día a día.

Para poder modificar aquellos errores cognitivos que nos están haciendo sufrir, es necesario detectar los pensamientos asociados, cuestionarlos y modificarlos. Así poco a poco iremos cambiando nuestra manera de interpretar la realidad.

Y tu, ¿Con qué errores cognitivos te identificas más?

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Psicoanalisis detrás de la Exitosa Serie Gambito de Dama! Fama, adicciones y ajedrez!

 Psicoanálisis detrás de la Exitosa Serie Gambito de Dama! Fama, adicciones y ajedrez!

Netflix no deja de sorprendernos con sus estrenos. Este año, la plataforma lanzó diferentes series que han sido todo un éxito. Por supuesto que Gambito de Dama no podía quedarse atrás.

La serie Gambito de Dama, cuyo título evoca la jugada con que el irreverente y genial Bobby Fischer terminó por quebrar la hegemonía que los rusos hasta entonces detentaban en el juego de ajedrez.

 La serie se estrenó el 23 de octubre y ya se posicionó entre las 10 más vistas. ¿Quieres saber por qué? Aquí te lo contamos.


Su título original es The Queen’s Gambit y es una miniserie dramática estadounidense creada por Scott Frank y Allan Scott. La cual está basada en la novela “the Queen’s Gambit” de Walter Tevis. Este rodaje es Protagonizado por Anya Taylor-Joy y consta de 7 episodios. Así que si estás buscando algo nuevo que ver, esta es una fabulosa opción.

Solo que esta producción --cuyo guión se inspira en la novela de Walter Tevis La Historia de Beth-- ubica su héroe en un cuerpo de mujer, de tal manera que el campo propiamente femenino pasa a ocupar el rol protagónico de todos los capítulos.

¿De qué se trata?

La serie narra la historia de una ajedrecista que logró la fama mundial gracias a su talento en el juego. Beth Harmon, la protagonista, es una huérfana que comenzó a jugar ajedrez a los ocho años y llegó a ser reconocida como la mejor del mundo.

La serie ha cautivado al público porque relata de manera magistral la historia de la joven. No sólo nos muestra la fama y el alcance de Beth, además nos deja observar sus problemas de adicción a los tranquilizantes que desarrollo desde que vivía en el orfanato. Con el tiempo, la joven presenta problemas emocionales y de alcoholismo.

Otro de los puntos centrales de la serie es que refleja a la perfección lo que implicaba ser mujer en el mundo del ajedrez de aquella época. De hecho, el escritor de la obra original catalogó su obra como “un tributo a las mujeres inteligentes”.

Impredecible, deslumbrante, intuitiva, frágil, excesiva, aquí la imaginación coquetea con el rigor lógico para hacer del juego ciencia el campo de experimentación de una Dama. Es que con el pretexto de cuidar al Rey, Beth (protagonizada magistralmente por la actriz argentina Anya Taylor-Joy) sabe gambetearle a las reglas de un mundo de hombres blancos, -derrota, caída y adicción incluidas. En efecto, fantasía mediante, con solo elevar su mirada al cenit, Beth pone patas para arriba cualquier tablero, maniobra que le sirve para ganar, aunque a costa de un alto costo subjetivo.



Es que, según dice, para obtener ese plus: “Necesito confusión y pastillas”. Quizás porque sólo así pone a distancia el abandono del padre, las imágenes del cuerpo yerto de su madre sobre una ruta, la infancia en un orfanato y el recuerdo de las últimas palabras antes del choque fatal: “cierra los ojos, Beth”. No por nada, según Lacan, el saber del inconsciente transita una disputa “que hace del cuerpo mesa de juego” (1), de ahí que la partida de Beth se desarrolle en el tablero de un imposible que el alcohol anestesia sólo hasta la próxima movida.

Sin embargo, no todas son espinas, Beth ha sembrado amor y amores en su dura experiencia vital: mujeres y hombres dispuestos a ayudarla. Así es que, como metáfora del generoso horizonte que la sororidad puede alcanzar, una amiga negra surge como la pieza con que Beth abre los ojos para así acceder a su pasado, enfrentar su duelo y por fin rendir homenaje a quien --en el sótano del orfanato donde fue alojada tras aquella trágica muerte-- le enseñara jugar al ajedrez: ¿una figura del Padre quizás?

De esta manera, en las 64 casillas de un tablero cuyos ocupantes evocan un orden patriarcal riguroso, blancas y negras se mezclan para finalmente rendirse ante quien, sólo por saber cuál es su verdadera partida, ya ha ganado el juego. Aquí el resultado es una mera anécdota a contabilizar en el mundo de lo previsible, el dominio del cálculo, la pesadumbre del registro, lo fatuo de los oropeles. Beth se mueve en un casillero que no está en el tablero.


Los psicoanalistas llamamos acto a esa jugada que no descansa en garantía ni soporte alguno. Aquí la libertad se somete a la marca más íntima del sujeto, allí donde el deseo hace del síntoma un peón y del saber un alfil de la contingencia. Como dice Lacan, en esta escena la repetición deja de ser vana(2), de alguna manera se consiente a una novedad que sin embargo estuvo desde siempre.

Lo cierto es que el campo propiamente femenino es uno de los nombres que el psicoanálisis guarda para esa equivocidad en cuyo inaccesible intervalo se alberga lo más íntimo del sujeto, cualquiera sea el cuerpo anatómico, semblante o casillero elegido. Rasgo decisivo del ser hablante que esta serie sabe ilustrar con aquello que el juego alberga por fuera de su tablero. Basta con abrir los ojos.

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¿Sabes por qué es tan importante la psicología social y qué es?

 ¿Sabes  por qué es tan importante la psicología social y qué es?

Dentro de la psicología podríamos trazar una división entre la psicología aplicada y la psicología básica. La psicología básica estudia los procesos psicológicos básicos como la percepción, la atención, la memoria, el lenguaje y el aprendizaje. Por otro lado, la psicología aplicada está enfocada al estudio de otras características de la psicología más relacionadas la resolución de problemas. Dentro de la psicología aplicada existen diferentes vertientes, siendo la psicología social una de estas.


La psicología social se podría definir como el estudio de la interacción de los seres humanos, sobre todo en grupos y situaciones sociales, y subraya la influencia de las situaciones sociales en la conducta humana. Más específicamente, la psicología social se centra en el estudio científico de cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos de las personas son influidos por la presencia real, imaginada o implícita de otras personas (Allport, 1985).





¿Qué busca la psicología social?

La psicología social pretende estudiar las relaciones sociales (Moscovici y Markova, 2006). Se defiende que existen procesos psicológicos sociales que se diferencian de los procesos psicológicos individuales. La psicología social intenta comprender los comportamientos de los grupos además de las actitudes de cada persona ante su forma de reaccionar o pensar en el medio social.



Dicho de otra forma, la psicología social estudia el comportamiento de las personas a nivel grupal. Trata de describir y explicar los comportamientos humanos reduciéndolos a variables psicológicas. De este modo, la psicología social busca instaurar teorías sobre los comportamientos humanos que sirvan para predecir las conductas antes de que se produzcan y poder intervenir. Así, conociendo qué factores promueven ciertas conductas, la intervención en esos factores podría cambiar los comportamientos finales.

Temas dentro de la psicología social

La temática que estudia la psicología social es amplia y variada (Gergen, 1973). Por centrarnos en algunos de los temas que constituyen su objeto de estudio, podemos nombrar la identidad. La identidad social (Taylor y Moghaddam, 1994) o grado en que las personas se identifican y comparten características con grupos es un factor muy estudiado por la psicología social. La identidad social va a determinar los comportamientos de las personas. En concreto, cuando una persona se identifica mucho con un grupo, sus comportamientos se van a corresponder con las normas y valores de ese grupo.



Otro tema clásico de la psicología social son los estereotipos (Amossy y Herschberg Pierrot, 2001). Los estereotipos son la imagen que tenemos de otro grupo. Suele ser una imagen simplificada y generalista que sirve para valorar a todos los miembros de un grupo concreto por igual. Por ejemplo, un estereotipo común en Europa es que los españoles son vagos. Personas que tengan este estereotipo de los españoles, cuando interactúan con un español van a pensar que es vago incluso antes de conocerlo.

Muy relacionados con el estereotipo aparecen los prejuicios (Dovidio, Hewstone, Glick y Esses, 2010). Los prejuicios son actitudes preconcebidas que ayudan a tomar decisiones de manera rápida. Son juicios que se hacen basándose en información incompleta y que, normalmente, son negativos. Actualmente, muchas personas creen erróneamente que todos los musulmanes son violentos e incluso terroristas. Incluso con evidencia en contra de este juicio erróneo, muchas personas lo mantienen y sus emociones y comportamientos con personas que practican esta religión van determinados a confirmar sus creencia por muy erróneas que sean.

Otro tema de estudio de la psicología social son los valores (Ginges y Atran, 2014). Los valores son un conjunto de pautas que las sociedades establecen para ser cumplidas. Los valores suelen tener un consenso social y varían entre culturas. Los valores resultan tan importantes para algunas personas que se pueden convertir en sagrados y, pese a su irracionalidad, las personas los van a defender incluso haciendo grandes sacrificios.

Dada la gran variedad de temas que se estudian desde la psicología social, no podemos comentar todos. Algunos de los que no se han comentado son la agresión y la violencia, la socialización, el trabajo en equipo, el liderazgo, los movimientos sociales, la obediencia, el conformismo, los procesos interpersonales y grupales, etc.



Personas importantes dentro de la psicología social



Dentro del estudio de la psicología social han existido personas que han dejado una huella importante. Algunas de estas personas son las siguientes:

Floyd Allport: es conocido por ser el fundador de la psicología social como disciplina científica.

Muzafer Sherif: conocido por realizar el experimento de la “cueva de los ladrones” donde dividieron a un conjunto de boy scouts en dos grupos a fin de explorar el prejuicio en los grupos sociales. A razón del experimento apareció la teoría del conflicto grupal realista.

Solomon Asch: se dedicó al estudio de la influencia social. Destacan sus estudios sobre la conformidad, en los que usaba dibujos de líneas de distinto tamaño para comprobar cómo los participantes daban respuestas erróneas… y lo hacían, no porque pensasen que las respuestas que daban eran ciertas, sino para estar de acuerdo con las respuestas de los demás.

Kurt Lewin: es conocido como el fundador de la psicología social moderna. Hizo aportaciones a la teoría de la Gestalt, estudio el concepto de distancia social y formula la teoría del campo, según la cual es imposible conocer el comportamiento humano fuera de su entorno.

Ignacio Martín-Baró: además de psicólogo era sacerdote jesuita. Propuso que la psicología debería estar relacionada con las condiciones sociales e históricas del territorio donde se desarrolla y, asimismo, con las aspiraciones de las personas que en él residen. Es el creador de la psicología social de la liberación.

Stanley Milgram: realizó experimentos de dudosa ética. El más conocido es su experimento sobre la obediencia a la autoridad. En él, un participante aplicaba descargas eléctricas a otro ante la presencia de una figura de autoridad. El experimento del mundo pequeño también es de su autoría, también es conocido como los seis grados de separación.

Serge Moskovici: estudió las representaciones sociales, la forma en que el conocimiento se reformula a medida que los grupos se apoderan de él, distorsionándolo de su forma original. También es conocido por sus estudios sobre la influencia de las minorías.

Philip Zimbardo: mayormente conocido por realizar el experimento de la cárcel de Stanford donde dividía a estudiantes entre guardias y presos y los introducía en una cárcel simulada en el sótano de la universidad. La conclusión fue que era la situación la que provocaba los comportamientos de los participantes y no su personalidad.

Albert Bandura: para demostrar que la violencia de los medios de comunicación dirige el comportamiento agresivo de los espectadores realizó un experimento donde un modelo realizaba comportamientos agresivos sobre un muñeco, lo cual era imitado por los niños, se conoce como el experimento del muñeco Bobo. Es el creador de la teoría de la auto eficacia.

Como vemos, la psicología social pone el foco en una de nuestras dimensiones básicas: la social. Desde fuera es una gran desconocida y una de las que más sorpresa causa a la persona que decide estudiar psicología. Esto es porque muchas veces subestimamos el poder que tienen los demás directa o indirectamente sobre nosotros. En este sentido nos gusta vernos como personas plenamente independientes y con una forma de actuar y sentir sobre que la que el entorno influye muy poco.

Como hemos visto, precisamente los estudios en psicología social vienen a decirnos precisamente lo contrario, de ahí su extraordinario interés y también de ahí la riqueza que esta rama de la psicología puede aportarnos con sus descubrimientos.

Bibliografía

Allport, G. W. (1985). The historical background of social psychology. En G. Lindzey & E. Aronson (Eds.). The handbook of social psychology. New York: McGraw Hill.

Amossy, R., Herschberg Pierrot, A. (2001). Estereotipos y clichés. Buenos Aires: Eudeba.

Dovidio, J. F., Hewstone, M., Glick, P. y Esses, V. M. (2010) «Prejudice, stereotyping and discrimination: Theoretical and empirical overview», en Dovidio, J. F., Hewstone, M., Glick, P., y Esses, V. M. (eds.) The SAGE handbook of prejudice, stereotyping and discrimination. London: SAGE Publications Ltd.

Gergen, K. J. (1973). Social psychology as history. Journal of Personality and Social Psychology, 26, 309-320.

Ginges, J. y Atran, S. (2014) «Sacred values and cultural conflict», en Gelfand, M. J., Chiu, C. Y., y Hong, Y. Y. (eds.) Advances in Culture and Psychology. New York: Oxford University Press, pp. 273-301.

Moscovici, S. & Markova, I. (2006). The making of modern social psychology. Cambridge, UK: Polity Press.

Taylor, D., Moghaddam, F. (1994). «Social Identity Theory». Theories of Intergroup Relations: International Social Psychological Perspectives (2nd edición). Westport, CT: Praeger Publishers. pp. 80-91.

martes, 1 de diciembre de 2020

GRAN CONVOCATORIA DE EMPRENDEDORES INQBAR! CONVOCATORIA PARA VALIDACIÓN DE IDEAS Y EMPRENDIMIENTOS!


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Reúne el capital que necesitas! Tipos de fuentes de financiamiento para emprendedores!

 Reúne el capital que necesitas! Tipos de fuentes de financiamiento para emprendedores!

Si eres emprendedor, debes saber que la emocionalidad y la pasión son necesarios en el mundo de los negocios, así como tener las habilidades y cualidades necesarias. Sin embargo, no lo son todo. Un equilibrio reflexivo entre las emociones y la razón es el que llevará tu proyecto al éxito. Para ello, es necesario primero que tengas claro tu modelo de negocio, para saber qué tipo de inversión se ajusta a este. Son diversos los tipos de fuentes de financiamiento para emprendedores existentes en el mercado, así que tener claro cuáles son los que se ajustan a tu proyecto te dará más posibilidades de triunfar. Aquí te presentamos 10 de las fuentes más utilizadas en el momento.



¿Qué son las fuentes de financiamiento?



Las fuentes de financiamiento representan todas las clases de inversión que existen en el mercado. Desde inversiones familiares, públicas o privadas hasta las innovaciones más disruptivas en el mundo empresarial que cada vez toman más fuerza en el plano de los negocios.

Existen tipos de fuentes de financiamiento para emprendedores que ya tienen tiempo en el mercado y buscan sostenibilidad de su empresa por medio de la inversión (interna y externa) o inyección de capital. También para aquellos nuevos emprendedores que recién irrumpen en el mercado.

Ejemplo de estos financiamientos lo representan el crowdfunding, crowdlending y el capital de riesgo. Estos han tomado más fuerza en los últimos años con los modelos de negocios disruptivos, cambiado el sistema de inversión, creando un nuevo orden y una nueva manera de hacer las cosas.

10 tipos de fuentes de financiamiento para emprendedores.


No tener un plan de financiamiento es uno de los más graves errores de un emprendedor. Un estudio hecho en 2017 por el Failure Institute (en Argentina, Colombia, Alemania y México) determinó que más del 80% de los emprendedores que fracasaron no incubaron ni aceleraron sus negocios. Y que más de la mitad no tenían siquiera registros contables formales. ¿Cómo evitarlo? Puedes apoyarte en los distintos tipos de fuentes de financiamiento para emprendedores que te presentamos a continuación.


1. FFF: Friends, Family and Fools

La inversión de la triple F se refiere a la primera fuente a la cual recurren la mayoría de emprendedores, por ser este su círculo más cercano, el que los conoce y cree en sus ideas. Suele estar conformado por amigos, conocidos y familiares. Este tipo de fuente de financiamiento es uno de los más subestimados en el mercado, debido a las grandes cantidades de inversión que demanda un proyecto.
Ejemplo de esta fuente de financiamiento

Alibaba: uno de los ejemplos más significativos en el comercio electrónico es el de Jack Ma, quien en 1999 logró reunir 60 000 dólares, apoyado por 17 amigos, y fundó Alibaba.com. Más de una década después, en 2014, sus acciones debutaron en Wall Street con una capitalización bursátil de más de 231 000 millones de dólares. Esto demuestra que este tipo de inversión sigue siendo factible para ciertos tipos de emprendimientos.

Ventajas

Este tipo de préstamos, por lo general, no van sujetos a ningún tipo de condición (intereses o plazos fijos) como otras fuentes de financiación. Esto otorga cierta libertad al emprendedor para operar sin tantas presiones.
Aumenta la probabilidad de ser rentable más rápido si logras conquistar a tu núcleo más cercano con tu proyecto.

Desventajas

El éxito que tenga tu modelo de negocio va condicionado al tipo de financiamiento que obtengas. Así que en muchas oportunidades esta fuente de financiamiento no es factible para emprendimiento que requieran inversión a gran escala.
Por lo general, las personas que invierten siempre quieren una participación en el negocio. Esto a veces no es positivo, pues sus puntos de vista pueden no coincidir con el tuyo. Que crean en tu idea no quiere decir que tengan conocimientos sobre negocios. Por ello, lo más recomendable es que antes de recurrir a este tipo de financiación tomes en cuenta los pros y contras o aceptes la inversión de aquellas personas con las que estés dispuesto a asociarte.


2. Crowdfunding

El crowdfunding ha venido a sustituir la inversión de grandes cantidades de dinero de una o varias personas por pequeños aportes en mayor cantidad. Representa una forma de financiación innovadora que ha roto con los viejas modelos. El micromecenazgo, como también es llamado, consiste en el financiamiento colectivo o en masa que se obtiene desde plataformas digitales creadas especialmente para ello.

Para conseguirlo, los distintos tipos de emprendedores deben presentar sus proyectos en la plataforma y los usuarios empezarán a realizar sus aportes. Esta nueva forma de financiación colectiva se ha convertido en una de las opciones más desarrolladas en los EE.UU y cada vez es más popular en España.
Ejemplo de este tipo de fuente de financiamiento

Kickstarter: Fue fundada en 2009, en Estados Unidos. Cuenta con una red de usuarios y colaboradores como CNN y The New York Times. Su mayor limitación es que, hasta el momento, solo respalda proyectos procedentes de Canadá, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Financian startups y proyectos de todo tipo, desde películas independientes, música o periodismo hasta comida, videojuegos o plataformas digitales.

Ventajas

En lugar de depender del apoyo de un único inversor o grupo de inversores, el crowdfunding te da la oportunidad de obtener la financiación de miles de usuarios que deciden colaborar con tu causa.
La publicación de tu proyecto en las plataformas digitales de micromecenazgo te dan mayor visibilidad para captar la atención de más inversionistas.

Desventajas

Al tener aportes de múltiples inversionistas, se tiene que rendir cuentas a muchas personas.
La campaña de marketing requiere de mucho tiempo para poder vender tu idea.

3. Crowdlending

Este tipo de fuente de financiamiento para emprendedores es una variante de los crowdfunding cuyos aportes provienen de particulares. Se trata de una financiación en masa a través de préstamos a cambio de un tipo de interés por dinero prestado.
Ejemplo

ECrowd: Financia proyectos de nuevas tecnologías comprobadas con el fin de que sustituya otras tecnologías antiguas y menos eficientes. Suele ser usado por emprendedores con necesidad de financiación e inversores particulares que quieren obtener mejor rentabilidad para sus ahorros.

Ventajas

Permite obtener el capital necesario para tu proyecto sin los altísimos intereses que genera la inversión tradicional.
Puedes supervisar la cantidad de dinero que recaudas a diario, lo que genera transparencia y confianza.

Desventajas

No siempre se consigue reunir el monto de dinero requerido.
Convencer a potenciales inversionistas puede ser complicado, ya que temen perder su inversión.

4. Inversionistas ángeles

El dinero producto de esta fuente de financiación para emprendedores también es conocida con el nombre de smart money (dinero inteligente), pues, además de financiar, los ángeles inversores brindan consejos, mentorías y talleres. Corresponde a aquella especie de inversionistas que desean contribuir con los emprendedores asumiendo el riego que esto pueda representar. Sin embargo, también esperan algún retorno económico o participación accionaria si prosperan. Para ello, proporcionan apoyo financiero temporal en forma de crédito simple para el arranque y etapa inicial del proyecto.
Ejemplo

Ángeles Inversionistas de Colombia: Representa una de las fuentes de financiamiento para emprendedores en Colombia. Aunque este tipo de inversión llegó al país en 2017, todavía no se ha afianzado por completo. Estas plataformas suelen estar integradas por personas que han logrado una estabilidad financiera y unos excedentes de liquidez que les permiten realizar este tipo de movimientos.

Ventajas

El dinero inteligente, por lo general, le abre las puertas a los emprendedores para hacer redes de contactos o networking.
El capital promedio de inversión oscila entre 20 mil y 100 mil dólares.

Desventajas

Este tipo de inversión es limitada. Por lo que no siempre es factible para tu modelo de negocio.
El Business Angel busca tener participación accionaria dentro del negocio, por lo que es importante asesorarse previamente con un abogado especialista en startups para estructurar bien el capital del mismo. De lo contrario, se podría ceder demasiado poder a terceros.


5. Venture Capital

El venture capital o capital de riesgo nació con el surgimiento de Silicon Valley. Es una de las fuentes de financiamiento para emprendedores que ha tomado fuerza con el surgimiento de los modelos de negocio disruptivos. Consiste en la inversión de grandes cantidades de dinero en empresas unicornio o con potencial de escalabilidad.
Ejemplo de esta fuente de financiación para emprendedores

Cowboy Ventures: Fundada en el 2012, por Aileen Lee, es una de las primeras empresas de capital de riesgo lideradas por mujeres. En 2018, la compañía recibió tres grandes fondos y el más reciente alcanzo los 95 millones de dólares.

Ventajas

Aportan grandes cantidades de dinero de potencial y riesgo alto.
Le brindan a los proyectos jóvenes la oportunidad de crecer exponencialmente.

Desventajas

Son inversionistas con gran experiencia en las finanzas y en los negocios, por lo que si tu empresa no tiene una oferta de valor muy grande no podrás defender la valuación por el dinero que deseas obtener, y terminarán por quedarse con un porcentaje amplio de tu compañía.
Siempre buscarán convertirse en accionistas del proyecto, lo que te hará ceder espacios.


6. Financiamiento gubernamental

Cada gobierno cuenta con programas de apoyo para el ecosistema emprendedor como subvenciones y subsidios públicos por medio de sus ministerios e instituciones. Estos entes se encargan de la evaluación de los proyecto para analizar si pueden acceder a las ayudas. Aunque son muy limitadas tanto en cantidad como en uso, tienen como objetivo promover el desarrollo de iniciativas de emprendedores.
Ejemplos

Los Fondo Pyme: Consisten en programas de gobierno que tienen como propósito el desarrollo nacional a través del impulso a las pequeñas y medianas empresas. El respaldo se hace mediante el otorgamiento de apoyos de carácter temporal a programas y proyectos que fomenten la creación, desarrollo, viabilidad, productividad, competitividad y sustentabilidad del sector. Estos recursos son canalizados a través de organismos intermedios.

Ventajas

Su principal ventaja es que, en algunos casos, la subvención se hace a fondo perdido o con un interés tan bajo puede alcanzar el 0%.
En algunos países los recursos abarcan hasta mobiliario tecnológico y la cesión de espacios físicos para poder llevar tu emprendimiento a cabo.

Desventajas

Los lapsos burocráticos a los que está sometido la aprobación del proyecto suelen ser largos y tediosos, poco acorde con el ritmo que exige un emprendimiento.
Lo complicado de los filtros puede derivar en el soborno de funcionarios.


7. Concursos

Son convocatorias hechas por empresas, fundaciones y corporaciones que desean contribuir con el ecosistema emprendedor. El fin de estos tipos de fuentes de financiamiento para emprendedores es el de impulsar a empresarios emergentes que demuestran tener un gran potencial.
Ejemplo

The Venture: Este evento consiste en lanzar una convocatoria a la población emprendedora con el objetivo de que expongan sus proyectos. Los emprendedores seleccionados pasan por una etapa de pitch, en la que el emprendedor presenta su propuesta al público y al jurado. Entre ambos grupos se selecciona al emprendedor que obtendrá un premio en efectivo.

Ventajas

Estos tipos de concurso representan una oportunidad de obtener recursos económicos sin mayores restricciones.
Los eventos de esta clase le dan visibilidad rápida a tu proyecto.

Desventajas

Un emprendedor debe tener claro que este medio representa una oportunidad para obtener recursos económicos, más no un medidor para validar si su modelo negocio es bueno o no.
La euforia que deja este tipo de concursos, muchas veces, hace que el emprendedor se aleje de sus objetivos y se convierta en un cazador de premios.


8. Incubadoras y aceleradoras




Las incubadoras de negocios son empresas o centros que tienen como objetivo apoyar a los emprendimientos en sus primeras etapas de vida. Estas se enfocan en empresas que ya se encuentran en desarrollo y buscan que las ideas sólidas se conviertan en beneficios reales. Cuentan con espacios físicos y equipos tecnológicos, así como con asesoría para acceder a programas de financiación. Suelen cobrar tarifas accesibles e, incluso, algunos de origen público ofrecen sus servicios gratuitamente.




Ejemplo

Centro Europeo de Empresas e Innovación del Principado de Asturias: Esta es una incubadora de empresas públicas, promovida por universidades. Presta asesoría gratuita a emprendedores, con el respaldo económico del Principado de Asturias. Es una de las fuentes de financiamiento para emprendedores en España.

Ventajas

Te ayudan a diseñar tu plan de negocios, ejecutar tu marketing y a elaborar tu estructura financiera (que es, por lo general, uno de los puntos más débiles de todo emprendimiento).
Sirven como medio para acercarte a inversionistas institucionales, fondos de Venture Capital y otros tipos de inversión para tu proyecto.


9. La banca comercial

De los tipos de fuentes de financiamiento para emprendedores esta representan una de las más tradicionales existentes en el mercado. También es una de las más complicadas de conseguir, pues suele estar disponible para proyectos muy solventes y con un plan financiero muy detallado. Por ello, esta fuente de financiamiento es recomendable para aquellos negocios con avales y recursos propios para responder.
Ejemplo

Crédito simple: Son financiamientos a mediano y largo plazo que deben tener un fin específico. Responden a contratos y no a líneas de crédito. Los plazos oscilan alrededor desde los 18 meses hasta los 15 años en algunos bancos. Sus pagos a capital pueden ser de forma mensual, trimestral, semestral o anual. Pero el pago del interés es normalmente mensual.

Ventajas

Pueden llegar a otorgar créditos bastante altos, dependiendo de las necesidades de cada empresa y su capacidad de pago.
Los fondos pueden destinarse para diversas tareas, desde el desarrollo de un prototipo comercial o adquisición de maquinaria hasta registro de patentes y capital de trabajo.

Desventajas

La banca siempre cobra comisiones sobre el préstamo otorgado, indistintamente que tengas o no éxito en tu proyecto. De fracasar, igual deberás pagar el monto del mismo.
Si no posees el monto para pagar el préstamo, el banco puede quedarse con alguno de los bienes que fijaste como garantía.


10. Capital privado (Private equity)

Su objetivo es encontrar empresas ya consolidadas, con cuatro o cinco años de operación, para inyectarles capital y lograr crecimientos de más del 100% anual con rendimientos mínimos del 40%. Suelen tener como meta la internacionalización del emprendimiento.
Ejemplo de este tipo de fuente de financiación

Amexcap: Es una de las fuentes de financiamiento para emprendedores en México. Fue fundada en el 2003. Su objetivo es unir a los fondos de capital privado con el capital emprendedor para administrar el dinero aportado por inversionistas e incrementar el valor de las compañías. Actualmente, esta organización invierte en empresas del sector salud, transporte, servicios financieros, medios, telecomunicaciones y centros comerciales.

Ventajas

Son fondos que pueden hacer aportes superiores a los 5 millones de dólares.
Además de aportar recursos monetarios, contribuyen con contactos, asesoría para mejores prácticas, administración, entre otros beneficios.

Desventajas

Aportan capital a cambio de acciones de tu empresa.


Palabras finales

Antes de buscar que inviertan en tu proyecto debes pensar como inversionista. Ellos manejan ciertos intereses cuando se sienten atraídos por una propuesta. El mayor de estos es la rentabilidad que pueden obtener a través del retorno de su inversión.

Para medirlo, lo primero que tomarán en cuenta es tu propuesta valor. También suele ser determinante la existencia de una estructura financiera bien elaborada para tu modelo de negocio. Un proyecto bien elaborado les generará confianza. Por ello, es recomendable desarrollar habilidades emprendedoras en este sentido.

Tu capacidad para persuadir será también un punto determinante en la promoción de tu proyecto, tanto para atraer a potenciales inversionistas como a grandes clientes. Este es un factor determinante para Warren Buffett, uno de los inversionistas con más habilidades en el mundo de la inversión y uno del hombres más ricos del planeta.

Este empresario, en lugar de su diploma universitario, tiene en su despacho un certificado en el que dice que completó un curso de Dale Carnegie sobre cómo ganar amigos e influir en las personas. ¿Y qué es lo que trata de decir con esto? Que las habilidades sociales que debe desarrollar un emprendedor en el mundo de los negocios nunca deben ser subestimadas.

Ya conoces los principales tipos de fuentes de financiamiento para emprendedores que existen. Ahora te toca salir y reunir los fondos que necesitas para llevar a cabo tu sueño. ¡Anímate a construir tu libertad financiera!Los emprendedores deben adquirir muchas responsabilidades para cumplir objetivos marcados.






viernes, 27 de noviembre de 2020

Personas que padecen trastorno de Personalidad en el Trabajo! Además agregamos Las 6 mejores películas sobre la personalidad múltiple que nos ha dado Hollywood para que entiendas mejor!

Personas que padecen trastorno de Personalidad en el Trabajo! 
Además agregamos Las 6 mejores películas sobre la personalidad múltiple que nos ha dado Hollywood para que entiendas mejor!

RESUMEN

En el lugar de trabajo se hacen patentes las relaciones interpersonales entre los trabajadores, se expresan las subjetividades de cada individuo, se toman decisiones influenciadas por estilos personales, estilos de liderazgo, etc. Todo en el trabajo es "personal".
Los individuos con trastornos de personalidad son altos consumidores de asistencia médica por sintomatología sin diagnóstico claro, el trastorno converge en numerosas ocasiones con otros tipos de alteraciones psiquiátricas y media en complicaciones sociales. Tanto para la medicina general, psiquiátrica, como laboral, se trata en muchas ocasiones de personas de difícil manejo.
Siguiendo una línea de trabajo en la que analizamos la interacción entre salud mental y trabajo, el objetivo del presente artículo es realizar una exposición de los diferentes trastornos de la personalidad revisando sus características, identificación y criterios diagnósticos, analizando su posible expresión en el lugar de trabajo y señalando alguna de las principales líneas de afrontamiento y manejo, tanto laboral como clínico.


Palabras clave: #Trastornodepersonalidad, #trabajo, #riesgoslaborales, #conflictointerpersonal.





Introducción

En el lugar de trabajo se hacen patentes las relaciones interpersonales entre los trabajadores, se expresan las subjetividades de cada individuo, se toman decisiones influenciadas por estilos personales, estilos de liderazgo, etc. Todo en el trabajo es "personal".

Una primera aproximación al concepto de personalidad podría presentarla como la configuración que explica las diferentes conductas ante un mismo medio. Sin embargo, la personalidad no es sólo lo que diferencia, sino también el principio de organización de la propia conducta, la organización interna de la experiencia y la acción individual. Además de ser reactiva, es pro-activa. Se caracteriza por su capacidad para organizar la conducta sin atender a estímulos físicamente presentes, atendiendo a objetivos, metas y planes que el individuo se plantea obtener (incluidos los laborales). Esta organización de la personalidad se construye en función de cinco variables básicas: observables (conducta expresa), no observables (mundo interno, pensamientos, emociones, imágenes, intenciones), biológicas (factores genéticos, neurológicos, neuroendocrinos, etc.), históricas (biográficas) y sociodemográficas (como sexo, edad, cultura, etc.) 1.

Académicamente, el estudio de la personalidad se ha centrado en el análisis de la estructura de la misma, privilegiando el estudio de la consistencia sobre el cambio y la taxonomía de sus componentes. De forma complementaria, es posible hablar de una psicología de la personalidad centrada en los procesos, más cerca de una concepción de la personalidad como sujeto psicológico, y no sólo como estructura de rasgos. Desde esta perspectiva hablaremos de el sujeto cognitivo, la personalidad emocional, las conductas de la persona, la construcción social de la personalidad y los procesos autorreferenciales (autorregulación e identidad personal).

Cuando existe un trastorno de personalidad, se producen un conjunto de perturbaciones que afecta a esas dimensiones emocionales, afectivas, motivacionales y de relación social de los individuos. Cuando ese trastorno de personalidad se hace patente en el lugar de trabajo se ve afectada la calidad del mismo así como la salud individual y colectiva de los trabajadores. Según Millon y Everly2, una evaluación multidimensional incluiría los aspectos relativos a conducta aparente, interpersonal, estilo cognitivo, expresión afectiva, percepción de sí mismo, mecanismo de defensa utilizado y diagnóstico diferencial respecto a otros trastornos de la personalidad. Características comunes a las personas con trastorno de personalidad son:


1. Disminución de la capacidad de introspección (insight) y de contacto con las propias emociones.

2. Dificultad para desarrollar relaciones interpersonales empáticas.

3. Alteraciones del comportamiento. Como pueden ser la impulsividad (paso al acto), conductas agresivas, alteración del humor, etc., según el trastorno de personalidad.

Los individuos con trastornos de personalidad son altos consumidores de asistencia médica por sintomatología sin diagnóstico claro, el trastorno converge en numerosas ocasiones con otros tipos de alteraciones psiquiátricas y media en complicaciones sociales. Tanto para la medicina general, psiquiátrica, como laboral, se trata en muchas ocasiones de personas de difícil manejo. Es comúnmente aceptada una prevalencia entorno al10-15% de la población adulta, de los que casi la mitad corresponden a trastornos graves (antisocial, límite, narcisista, paranoide y esquizoide). Por edades, los trastornos del grupo B son más frecuentes en jóvenes, mientras que los grupos A y C se distribuyen de forma más equilibrada. Respecto al género, los trastornos de personalidad narcisista y antisocial son más frecuentes en hombres y los de tipo límite e histriónico en mujeres.

Los trastornos de personalidad son difíciles de diagnosticar y más aún de explicar a los pacientes en tratamiento, porque supone una "etiqueta" que puede vivirse como especialmente problemática, descalificativa y de probable mal pronóstico. Será un reto explicar a la persona afectada que la esencia de su problema es tener "dificultades persistentes en las relaciones interpersonales", ayudarle a elegir una posición activa y reflexiva, y a afrontar los aspectos perturbadores de su personalidad ante si mismo y ante los demás, comprendiendo cómo algunos de sus rasgos de personalidad, dentro de ciertos límites, pueden ser más adaptativos o funcionales.

Siguiendo una línea de trabajo en la que analizamos la interacción entre salud mental y trabajo3,4, el objetivo del presente artículo es realizar una exposición de los diferentes trastornos de la personalidad revisando sus características, identificación y criterios diagnósticos (según DSM-IV) 5, analizando su posible expresión en el lugar de trabajo y señalando alguna de las principales líneas de afrontamiento y manejo, tanto laboral como clínico. Mantenemos esa clasificación por estar actualmente vigente, si bien es necesario señalar que está en proceso de revisión y se prevee la aparición del DSM-V para el 2013. En dicha revisión, está prevista una reestructuración de la categorización de los trastornos de personalidad, así como la evaluación de su severidad en función de aspectos de adaptación y funcionamiento entorno a si mismo y a las relaciones interpersonales (para ampliar esta información se puede consultar el primer borrador del DSM-V en la página web oficial)

GRUPO A (Raros o excéntricos)

Este grupo de trastornos se caracteriza por un patrón penetrante de cognición (por ejemplo de sospecha), expresión (como un lenguaje extraño) y relación con otros (con conductas de aislamiento por ejemplo) anormales. Incluye al trastorno paranoide de la personalidad, esquizoide y esquizotípico.

El trastorno PARANOIDE de personalidad se caracteriza por una desconfianza y suspicacia general desde el inicio de la edad adulta, de forma que las intenciones de los demás son interpretadas como maliciosas en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes puntos:


1. Sospecha, sin base suficiente, que los demás se van a aprovechar de ellos, les van a hacer daño o les van a engañar

2. Preocupación por dudas no justificadas acerca de la lealtad o la fidelidad de los amigos y socios

3. Reticencia a confiar en los demás por temor injustificado a que la información que compartan vaya a ser utilizada en su contra

4. En las observaciones o los hechos más inocentes, vislumbra significados ocultos que son degradantes o amenazadores

5. Alberga rencores durante mucho tiempo, por ejemplo, no olvida los insultos, injurias o desprecios

6. Percibe ataques a su persona o a su reputación que no son aparentes para los demás y está predispuesto a reaccionar con ira o a contraatacar

7. Sospecha repetida e injustificadamente que su cónyuge o su pareja le es infiel

Cuando hablamos de un trastorno ESQUIZOIDE, nos referimos a un patrón general de distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal, que comienza al principio de la edad adulta y que se da en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes puntos:


1. Ni desea ni disfruta de las relaciones personales, incluido el formar parte de una familia

2. Escoge casi siempre actividades solitarias

3. Tiene escaso o ningún interés en tener experiencias sexuales con otra persona

4. Disfruta con pocas o ninguna actividad

5. No tiene amigos íntimos o personas de confianza, aparte de los familiares de primer grado

6. Se muestra indiferente a los halagos o las críticas de los demás

7. Muestra frialdad emocional, distanciamiento o aplanamiento de la afectividad

El trastorno ESQUIZOTIPICO de personalidad se expresa mediante un patrón general de déficit sociales e interpersonales asociados a malestar agudo y una capacidad reducida para las relaciones personales, así como distorsiones cognoscitivas o perceptivas y excentricidades del comportamiento, que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes puntos:


1. Ideas de referencia (excluidas las ideas delirantes de referencia)

2. Creencias raras o pensamiento mágico que influye en el comportamiento y no es consistente con las normas subculturales (superstición, creer en la clarividencia, telepatía o "sexto sentido"; en niños y adolescentes, fantasías o preocupaciones extrañas)

3. Experiencias perceptivas inhabituales, incluidas las ilusiones corporales

4. Pensamiento y lenguaje raros (vago, circunstancial, metafórico, sobre-elaborado o estereotipado)

5. Suspicacia o ideación paranoide

6. Afectividad inapropiada o restringida

7. Comportamiento o apariencia raros, excéntricos o peculiares

8. Falta de amigos íntimos o desconfianza aparte de los familiares de primer grado

9. Ansiedad social excesiva que no disminuye con la familiarización y que tiende a asociarse con temores paranoides más que con juicios negativos sobre uno mismo

a) Características y manejo en el lugar de trabajo (Grupo A)

Los trastornos del grupo A son quizás algunos de los de mayor dificultad de manejo en el lugar de trabajo incluso, en ocasiones, su gravedad impide una correcta inserción laboral. La expresividad de su sintomatología, sin embargo, suele permitir su reconocimiento, detección y diagnóstico.

En el caso de la personalidad paranoica, las relaciones interpersonales son especialmente difíciles debido a que intentos de contacto y acercamiento pueden ser interpretados como hostiles o persecutorios. El trabajador con personalidad paranoide pude ser muy discutidor, callado o de frecuentes quejas, presentando hostilidad hacia los otros. Son especialmente sensibles a la crítica y con gran necesidad de autonomía 6 por lo que pueden proyectar hacia los demás, fines y motivos indeseables propios.

En algunos casos de percepción de acoso laboral, al analizar la sintomatología y rasgos de personalidad asociados en la posible víctima, no es infrecuente encontrar indicadores de paranoia, siendo importante discernir mediante un adecuado diagnóstico diferencial, si se trata de sintomatología reactiva al riesgo psicosocial vivido o predecesora de su percepción subjetiva.

En una interacción funcional con un trabajador con personalidad paranoica, la relación será más fácil si se procura que sea limitada a "lo profesional" y emocionalmente no intima, con estilos comunicativos centrados en datos objetivos sobre el trabajo y la tarea a desempeñar, sin obligarles a expresar sus emociones y entendiendo que no lo harán a menudo.


Tabla 1. Trastorno Paranoide en el Trabajo:




En el caso de la personalidad esquizoide, el desapego hará que los trabajadores con este trastorno prefieran puestos de trabajo aislados, sin tareas de trabajo en equipo y con escasa interacción personal. Serán más efectivos en puestos donde no sean requisitos de éxito la empatía o la expresión de afectos. Como señalaron Beck y Freeman (1990, p.125) 7 "se consideran como observadores en lugar de participantes en el mundo que les rodea" y por ello, la formación y entrenamiento en habilidades sociales será un elemento clave de integración sociolaboral.

Son mínimamente introspectivos, por ello se puede observar una participación muy superficial con el grupo de trabajo, en la conversación dentro del mismo, etc. Pueden tender a analizar las experiencias más emocionales desde una perspectiva impersonal, casi mecánica, empleando la intelectualización como mecanismo de defensa. Es decir, describiendo dichas experiencias afectivas e interpersonales en términos de hechos reales, prestando solo atención a los aspectos formales de los acontecimientos sociales para no involucrarse en ellos.

Tabla 2. Trastorno Esquizoide en el Trabajo:





Esas conductas de aislamiento social también se dan en el trastorno esquizotipico de la personalidad, pero en este caso, el trabajador además se comporta de manera extraña, de forma desconfiada y suele tener creencias extravagantes e ideas de referencia, pensando que sucesos insignificantes de la actividad laboral o el lugar de trabajo se relacionan de manera directa con ellos. Esta situación puede ser foco de conflictos interpersonales.

Su evaluación cognitiva demuestra una disminución de la capacidad de ejecución en pruebas de memoria y aprendizaje, lo que ha llevado a algunos autores a hipotetizar sobre algún tipo de daño en el hemisferio izquierdo8 y puede relacionarse con posibles dificultades de rendimiento. El estilo cognitivo puede variar desde rumiador y autístico (en casos menos graves) a desorientados y con pensamiento no lógico, perdiéndose en aspectos irrelevantes de la tarea.

Se consideran a sí mismos como desamparados y tienen gran dificultad para encontrar un sentido al trabajo y a la vida en general. En casos graves, puede aparecer la anulación como mecanismo de defensa o auto-purificación para intentar arrepentirse de alguna conducta indeseable o móvil no deseado. Puede tomar forma de rituales (como el lavado de manos) o actos "mágicos".

Tabla 3. Trastorno Esquizotipico en el Trabajo:




b) Abordaje psiquiátrico y psicológico (Grupo A)

Quienes sufren un trastorno de personalidad del grupo A, desconfían de la mayoría de la gente y tienen gran dificultad en la expresión y manejo de las emociones, por ello es poco probable que busquen ayuda cuando la necesitan, y si lo hacen no será fácil desarrollar una relación de confianza, necesaria para que la psicoterapia sea efectiva. Con frecuencia, cuando buscan ayuda es porque otro activador interfiere en su vida como la ansiedad, la depresión, los conflictos interpersonales en el trabajo o la pérdida del mismo. La relación con el terapeuta será clave para crear un espacio de relación saludable, conexión social y análisis de del papel funcional o disfuncional del paciente en su entorno.

Cuestionar directamente las sospechas del trabajador paranoico suele ser bastante ineficaz, será necesario intentar de forma prioritaria el mejor vínculo terapéutico posible. Para ello, comenzar por las propias metas del paciente y su sensación de control y capacidad sobre las mismas, generará de forma progresiva, una mayor confianza y permitirá abordar las interacciones disfuncionales, los aspectos emocionales y la comprensión del mundo y de los demás propias del trastorno.

En este grupo de trastornos de la personalidad, desde la psicoterapia serán objetivos básicos la reducción de la sensibilidad ante las críticas, el aislamiento social y el entrenamiento en habilidades sociales (atención social, procesamiento de la información, emisión de respuestas, comunicación no verbal y retroalimentación positiva y negativa).

Respecto al tratamiento farmacológico en el caso del trastorno paranoide de la personalidad, en la práctica clínica se utilizan antipsicóticos, siendo preferible emplear dosis bajas (olanzapina o risperidona). Cuando existe sintomatología obsesiva, disforia, ansiedad social y/o irritabilidad, se utilizan antidepresivos, especialmente serotoninérgicos o clomipramina. En el caso del trastorno esquizotípico, también se utilizan antipsicóticos a dosis bajas, especialmente ante ideas de referencia, alteraciones del pensamiento o paranoia.

c) Caso clínico: Consulta por percepción de acoso laboral en un trabajador con trastorno de personalidad paranoide

Hombre de 60 años, soltero, origen latinoamericano (con más de 20 años de residencia en España), médico de familia. Consulta por conflictos interpersonales en el lugar de trabajo, y percepción de acoso laboral. Niega existencia de antecedentes psiquiátricos. Historia laboral extensa como médico y suplente en diferentes Comunidades Autónomas. En la actualidad, estudiando Derecho, según expresa "para defenderme a mi mismo de este complot".

Tras la evaluación mediante entrevistas clínicas y cuestionarios de personalidad y sintomatología, se observan rasgos de personalidad obsesiva y rasgos narcisistas, minimización de problemas emocionales, temor a ser considerado enfermo mental, ausencia de conciencia de enfermedad. Ideaciones referenciales y de perjuicio irreductibles (personales y profesionales) de más de 20 años de evolución (en su ciudad natal, en el extranjero donde cursó estudios de postgrado y en España) por parte de diferentes personas e instituciones:


• Suplantación de identidad por parte de un familiar

• Difamación e información a la policía por un compañero de estudios

• Investigación, informes policiales falsos, dudas sobre su identidad sexual y presiones oficiales para que no la den trabajo o le echen de ellos, por parte de la policía (nacional e internacional).

• Acoso laboral percibido por parte de los compañeros actuales de trabajo: cambios en informes clínicos, percepción de crítica personal, conflictos interpersonales, conductas de aislamiento...

La intervención sobre el caso requirió la colaboración entre Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, Centro de Salud Mental, de Atención Primaria y Colegio Profesional, con el fin de proceder a una baja laboral primero y a un proceso de invalidez posteriormente que considerara, de forma prioritaria, la correcta atención a la propia salud del facultativo, así como el posible riesgo a terceros de su trabajo asistencial.

GRUPO B (Emotivos y dramáticos)

Estos trastornos se caracterizan, en ocasiones, por un patrón penetrante de violación de las normas sociales, comportamiento impulsivo, emotividad excesiva y grandiosidad. Presentan con frecuencia acting-out (exteriorización de sus rasgos), que puede conducir a expresivos enfados, comportamiento auto-abusivo y arranques de rabia. Incluye el trastorno histriónico, narcisista, antisocial y límite de la personalidad.

El trastorno HISTRIÓNICO de personalidad se da en un 2-3% de la población general. Se trata de personas con un patrón general de excesiva emotividad y una búsqueda de atención, que suele observarse al principio de la edad adulta y que se da en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:


1. No se siente cómodo en las situaciones en las que no es el centro de la atención.

2. La interacción con los demás suele estar caracterizada por un comportamiento sexualmente seductor o provocador.

3. Muestra una expresión emocional superficial y rápidamente cambiante.

4. Utiliza permanentemente el aspecto físico para llamar la atención sobre sí mismo.

5. Tiene una forma de hablar excesivamente subjetiva y carente de matices.

6. Muestra autodramatización, teatralidad y exagerada expresión emocional.

7. Es sugestionable, por ejemplo, fácilmente influenciable por los demás o por las circunstancias.

8. Considera sus relaciones más íntimas de lo que son en realidad.

Respecto al trastorno NARCISISTA, se expresa con un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatía, que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:


1. Tiene un grandioso sentido de autoimportancia (por ejemplo exagera los logros, capacidades, espera ser reconocido como superior sin unos logros proporcionados).

2. Está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza y amor imaginarios.

3. Cree que es "especial" y único y que sólo puede ser comprendido por, o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales de alto status.

4. Exige una admiración excesiva.

5. Es muy pretencioso, por ejemplo tiene expectativas irrazonables de recibir un trato de favor especial o de que se cumplan automáticamente sus expectativas.

6. Es interpersonalmente explotador, por ejemplo saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas.

7. Carece de empatía: es reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás.

8. Frecuentemente envidia a los demás y cree que los demás lo envidian a él.

9. Presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbias.

El trastorno ANTISOCIAL supone el desprecio y violación de los derechos de los demás. Se presenta desde la edad de 15 años, como lo indican tres (o más) de los siguientes ítems:


1. Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención

2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer

3. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro

4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones

5. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás

6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas

7. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros

La personalidad borderline o con trastorno LÍMITE incluye un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la efectividad, y una notable impulsividad, que comienzan al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:


1. Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado.

2. Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la alternancia entre los extremos de idealización y devaluación.

3. Alteración de la identidad: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y persistentemente inestable.

4. Impulsividad en al menos dos áreas, que es potencialmente dañina para sí mismo (gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, trastornos de la alimentación).

5. Comportamientos, intentos o amenazas suicidas recurrentes, o comportamiento de automutilación.

6. Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas horas y rara vez unos días)

7. Sentimientos crónicos de vacío.

8. Ira inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira (muestras frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).

9. Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves

a) Características y manejo en el lugar de trabajo (Grupo B)

En el caso del trastorno de personalidad histriónico, sus actitudes pueden ocasionar, en no pocas ocasiones, dificultades de interacción con el equipo de trabajo, ya que la teatralidad de su conducta puede convertir hechos triviales de la cotidianeidad laboral (positivos o conflictivos) en acontecimientos de gran relevancia, ofreciendo una respuesta emocional distorsionada ante los mismos. Además, los conflictos pueden devenir de un estilo cognitivo asociado impresionista9, es decir, que se caracterizará por una tendencia a ver las situaciones laborales de manera muy general, en términos dicotómicos de blanco o negro (o estás conmigo o estás contra mí, por ejemplo).

Oldham y Morris 10 recomiendan no reprimir a estas personas sus ideas por hacer cosas nuevas, sus planes y su capacidad para disfrutar de las experiencias, necesitan que se les valore y elogie pero de forma sincera, y ante estallidos de ira, la mejor manera de sobrellevar la situación es dejar que amaine. Ellos evitarán profundizar, prestarán más atención a los detalles externos que al fondo de las cuestiones. Esta superficialidad conducirá a la disociación como principal mecanismo de defensa, separando su "identidad real" de su "identidad pública".


Tabla 4. Trastorno Histriónico en el Trabajo:





En el lugar de trabajo, el individuo narcisista requerirá continuamente el reconocimiento social y recompensas externas, necesitando la admiración del staff y compañeros, adjudicándose sin problemas parte de los éxitos, pero denegando culpabilidad en los fallos. Esta situación puede ocasionar especial dificultad en su supervisión y en la relación con los compañeros. La falta de empatía puede además ser causa de conflictividad interpersonal y situaciones de abuso emocional, infravalorando o devaluando las conductas de los demás, prestando atención a las obligaciones del otro sobre las propias y racionalizando los propios fallos o actos socialmente inaceptables ocurridos en el lugar de trabajo.

Tanto el trabajador con personalidad histriónica como el narcisista, no desean pasar inadvertidos, necesitan sentirse importantes y reafirmar su identidad y autoestima con demandas constantes de atención. Esta situación puede dificultarles el trabajo en solitario, donde la apatía y el aburrimiento pueden hacer mella, prefiriendo, frecuentemente, el trabajo con al menos un grupo de personas de los que recibir atención. Requerirán de un estilo de supervisión con frecuente retroalimentación o feedback, pero donde las habilidades asertivas del líder serán especialmente importantes al referirse a aspectos negativos del desempeño profesional con "diplomacia".

Tabla 5. Trastorno Narcisista en el Trabajo:




Los conflictos en relación con el trastorno antisocial y límite de personalidad pueden ser de carácter más violento. Las personas con conductas violentas, según Marie France Hirigoyen11, suelen tener una serie de características propias de los trastornos de personalidad de tipo narcisista, paranoide o antisocial, tales como:


- El sujeto tiene una idea grandiosa de su propia importancia.
- Le absorben fantasías ilimitadas de éxito y de poder.
- Se considera especial y único.
- Tiene una necesidad excesiva de ser admirado.
- Piensa que se le debe todo.
- Explota al otro en sus relaciones interpersonales.
- Carecen de empatía aunque pueden ser muy brillantes socialmente.
- Puede fingir que entiende los sentimientos de los demás.
- Tiene actitudes y comportamientos arrogantes.

Estas actitudes (con sus componentes cognitivos, emocionales y conductuales) en el lugar de trabajo, pueden ser claramente desencadenantes o facilitadoras de conflictos interpersonales, situaciones de acoso, incremento del estrés psicosocial, mala distribución del trabajo, evitación de responsabilidades, etc. Es decir, desencadenantes o facilitadoras de condiciones de trabajo con riesgo psicosocial o incluso de la pérdida del mismo. Además, ambos trastornos de personalidad son los que aparecen con mayor comorbilidad en relación con consumo de sustancias y adicciones 12.

A las personas con estilo antisocial de personalidad no les amedrentan las situaciones que asustan a la mayoría de las personas, el miedo es algo emocionante y por tanto pueden cometer actos temerarios en el lugar de trabajo, lo que puede ser causa de accidente laboral. Expresan abiertamente sus emociones, son ambiciosas, necesitan a su lado a personas que le den mucho a cambio de poco, y con frecuencia se saltan las normas, aunque pueden ser buenos trabajadores si la tarea les ofrece nuevos retos y estimulación novedosa de forma continua13. En los casos más leves pueden ser muy competitivos en el trabajo, en los más graves, la transgresión de las normas y la ley puede ser causa de la pérdida del empleo.

Bajo un estrés persistente o especialmente agudo, pueden distorsionar la realidad para reducir la tensión y la ansiedad, reaccionando con una respuesta exagerada e impulsiva en la que muestran sus pensamientos, emociones y conducta abiertamente, aunque esto sea ofensivo socialmente (acting out). El objetivo será desahogar (mediante una fuerte discusión por ejemplo), la tensión interna.

En el DSM actual (DSM-IV-TR) se ha producido un desplazamiento hacia los aspectos más delincuenciales de la personalidad del psicópata, disminuyendo la importancia de la experiencia interna, de la constelación de valores y de la insensibilidad ante el otro, aunque no sean delictivas. Sin embargo, tanto desde la investigación como desde la clínica se insiste en la importancia de la psicopatía subclínica, de aquella que no origina una transgresión de la ley, en parte como consecuencia de un alto nivel de inteligencia y adaptación legal y oficial, aunque estén presentes elevados niveles de indiferencia al dolor ajeno, por omisión e incluso por acción.

En el ámbito de la investigación se ha desarrollado el modelo de la llamada "Triada oscura de la personalidad" aludiendo con ello a la presencia conjunta del maquiavelismo, el narcisismo y la psicopatía subclínica 14. Para la evaluación específica de la psicopatía subclinica se ha desarrollado el Self- Report Psychopathy III (SRP-III) 15 que contiene cuatro cuatro factores: manipulación interpersonal, insensibilidad afectiva, estilo de vida errático y tendencias criminales.

Complementariamente, cada vez es mayor la sensibilidad clínica ante la presencia de casos que, no son transgresores de las leyes ni caen en formas de criminalidad, pero que se denominan "psicopatas integrados" 16, por ser verdaderos depredadores sociales; con éxito frecuente en su entorno, que no dudan en acciones que pueden ocasionar daños y perjuicios considerables a terceros o a grupos, y sin que ello les suponga ninguna emoción negativa.


Tabla 6. Trastorno Antisocial en el Trabajo:



En el caso del trastorno limite de personalidad, se presentan cambios bruscos y dramáticos en los objetivos, valores y aspiraciones profesionales. La inestabilidad de sus emociones y la intensidad de las mismas interfieren en su vida cotidiana. Los trastornos de identidad son frecuentes, no estando seguros de quiénes son en lo personal y en lo profesional, siendo difícil por ello dirigir su propia vida e intereses laborales.

El malestar significativo que perciben genera, en ocasiones, una desadaptación social y ocupacional, con importantes dificultades en la incorporación (el trastorno se suele desencadenar en la adolescencia o primera juventud, etapa de preparación profesional) y/o mantenimiento en el mundo laboral (por inadaptación, falta de organización y absentismo laboral) 17. Presentan elevada vulnerabilidad a la opinión y rechazo de jefes y compañeros. El patrón lábil e inestable emocionalmente que presentan, les hace especialmente vulnerables a la presión ambiental y al estrés, utilizando como mecanismo de defensa la regresión. La imposibilidad de afrontar los estresores como adulto, puede empujar a la persona a retraerse a estadíos de desarrollo más tempranos, con una disminución del control de impulsos, ensoñaciones sobre deseos propios y dependencia de otra persona.

Cuando la situación clínica es estable, no existe consumo de drogas y hay un deseo manifiesto de integrarse en el mundo laboral, el papel del supervisor será especialmente importante estableciendo claros límites en las tareas, conductas y desempeño esperado, así como habilidad para manejar posibles discusiones e incluso enfrentamientos personales 18.

Tabla 7. Trastorno Límite en el Trabajo:



b) Abordaje psiquiátrico y psicológico (Grupo B)

Un gran número de autores aseguran que vivimos en una sociedad que refuerza algunas conductas histriónicas y se muestran pesimistas respecto a la posibilidad de modificar los patrones básicos de este tipo de personalidad (por ejemplo Turkat)19. Este autor propone que en algunos casos, el entrenamiento en empatía puede ser útil para ayudar a la persona a despegarse de su punto de vista sobre el mundo. Horowitz20 plantea una integración de aspectos dinámicos y cognitivo-conductuales para la intervención en 4 fases:


1. Clarificación de la sintomatología, establecimiento de la alianza terapéutica, estabilización emocional y trabajo sobre patrones interpersonales desadaptativos.

2. Afrontamiento de cambios en el estado mental. Trabajo sobre aspectos como pensar antes de actuar, expresión clara y tranquila de ideas y emociones, evitación de la inundación emocional... como formas adaptativas de conseguir la atención.

3. Identificación y manejo de procesos defensivos de control. Se contraataca la tendencia a evitar temas conflictivos y se refuerza la observación de la conducta ajena.

4. Identificación y modificación de creencias irracionales y contradicciones en los esquemas sobre si mismo y los demás.

En el caso de la personalidad narcisista, se trata de un trastorno crónico y difícil de tratar ya que sus propias características obstaculizan la terapia y suponen un reto para el psicoterapeuta. Para la comprensión del caso será importante conocer las experiencias evolutivas que puedan relacionarse con el desarrollo del trastorno en edades tempranas, Millon y Everly2 señalan factores a considerar tales como la indulgencia parental y sobrevaloración, conductas explotadoras aprendidas y estatus de hijo único. Por lo general, las estrategias interventivas se centran en la identificación y análisis del patrón desadaptativo en términos de esquemas, creencias disfuncionales de grandiosidad, estilos y déficits de habilidades; en un segundo momento, el proceso terapéutico continúa con el cuestionamiento de ese patrón y la búsqueda de su sustitución por otro más adaptativo21.

Los sujetos con un trastorno antisocial de la personalidad raramente acuden a tratamiento y cuando es así, el porcentaje de eficacia es limitado. La falta de empatía, la incapacidad para establecer relaciones fiables, el desprecio por las normas sociales y, en los casos más graves, la conducta psicopática, impiden la alianza terapéutica, la capacidad de reflexión sobre el pasado y sobre las consecuencias futuras de la conducta. Cuando es posible la intervención, dos aspectos serán claves durante la psicoterapia: la identificación, manejo y autorregulación de la ira y el control de impulsos18. Respecto a su tratamiento farmacológico, estos dos factores pueden responder a sales de litio, carbamazepina o ácido valproico (en el caso de la hipomania e impulsividad) y a antipsicóticos, antidepresivos serotoninérgicos y benzodiacepinas (para la irritabilidad y episodios de cólera).

En cuanto al trastorno límite de personalidad, supone uno de los retos más difíciles en salud mental y que frecuentemente conlleva conductas autodestructivas y complicaciones médicas y sociales durante el tratamiento. Existe consenso general en que un objetivo básico será contener la impulsividad y regular las emociones. Una de las intervenciones sobre las que existe evidencia científica es la Terapia Dialéctica Conductual de Linehan 22,23 que pretende la mejora de la eficacia interpersonal, la regulación emocional, el incremento de la tolerancia al malestar y la frustración e incrementar el autocontrol. Algunos de los fármacos más utilizados en este trastorno son 24: anti-psicóticos, empleados para tratar las cogniciones alteradas, ideas de referencia, disociaciones y alucinaciones; antidepresivos, prescritos principalmente para reducir la disforia asociada al rechazo personal; estabilizantes del estado de ánimo y anticonvulsivos, para regular los intensos cambios de humor, minimizando los estados de impulsividad y agresión; y benzodiacepinas, dirigidas a la reducción de la ansiedad, episodios de hostilidad y las alteraciones del sueño.

c) Caso clínico. Consulta por adicciones en el lugar de trabajo en un trabajador con trastorno límite de la personalidad

Auxiliar de enfermería de 30 años con adicción a benzodiacepinas que sustrae del lugar de trabajo y por lo que por la que ha solicitado voluntariamente un cambio de puesto a un servicio donde no tenga acceso a las mismas "las busco donde sea". Consumo alcohol (7-8 cervezas/día). Con anterioridad ha pasado por diversos tratamientos psiquiátricos y psicológicos que siempre ha abandonado. Antecedentes de depresión en padre y madre.

Autoconcepto y descripción de sí misma: "Tengo sentimientos de vacío, necesidad de cambiar cosas para que cambien cosas... me gustaría ser más asertiva y enfrentarme a las situaciones... quiero volverme mala, me importan demasiado los demás, me siento sola... Soy un bicho raro"

Tras el proceso de evaluación y diagnóstico se considera el caso como un trastorno límite de la personalidad con importantes rasgos dependientes y trastorno de ansiedad, siendo la adicción un efecto secundario a todo ello. La intervención se centró en el sentido de sí misma, el autoconcepto y déficit de autoestima (más allá de la descripción de sí misma que obtenía de la observación de su sintomatología), importancia de la autoeficacia profesional (pasando de la I.T. a la reincorporación laboral); definición y búsqueda de un espacio personal, y trabajo sobre la dependencia afectiva de los otros (madre, pareja, compañeros de trabajo...), autocontrol de la polaridad inhibición/agresividad y aprendizaje de comunicación asertiva (aplicándola en la vida personal y laboral), control de impulsos, elaboración de trauma (abusos). Con apoyo farmacológico se procedió a la retirada progresiva de las benzodiacepinas, esto junto al trabajo psicoterapéutico comentado, proporcionó a la paciente los recursos necesarios para la deshabituación y reincorporación laboral.

GRUPO C (Ansiosos o temerosos)

Este grupo se caracteriza por un patrón penetrante de temores anormales, incluyendo relaciones sociales, separación y necesidad de control. Incluye el trastorno de la personalidad dependiente, por evitación y obsesivo-compulsivo.

El trastorno de la personalidad por DEPENDENCIA expresa una necesidad general y excesiva de que se ocupen de uno, lo que ocasiona un comportamiento sumiso, de adhesión y temores de separación, que empieza al inicio de la edad adulta y se da en varios contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:


1. Tiene dificultades para tomar las decisiones cotidianas si no cuenta con el consejo y reafirmación por parte de los demás.

2. Necesidad de que otros asuman la responsabilidad en las principales parcelas de su vida.

3. Tiene dificultades para expresar el desacuerdo con los demás debido al temor a la pérdida de apoyo o aprobación.

4. Tiene dificultades para iniciar proyectos o para hacer las cosas a su manera (debido a la falta de confianza en su propio juicio o en sus capacidades más que a una falta de motivación o de energía)

5. Va demasiado lejos llevado por su deseo de lograr protección y apoyo de los demás, hasta el punto de presentarse voluntario para realizar tareas desagradables.

6. Se siente incómodo o desamparado cuando está solo debido a sus temores exagerados a ser incapaz de cuidar de sí mismo.

7. Cuando termina una relación importante, busca urgentemente otra relación que le proporcione el cuidado y el apoyo que necesita.

8. Está preocupado de forma no realista por el miedo a que le abandonen y tenga que cuidar de sí mismo.

El trastorno de la personalidad por EVITACIÓN plantea un patrón general de inhibición social, sentimientos de inferioridad e hipersensibilidad a la evaluación negativa, que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes ítems:


1. Evita trabajos o actividades que impliquen un contacto interpersonal importante debido al miedo a las críticas, la desaprobación o el rechazo.

2. Es reacio a implicarse con la gente si no está seguro de que va a agradar.

3. Demuestra represión en las relaciones íntimas debido al miedo a ser avergonzado o ridiculizado.

4. Está preocupado por la posibilidad de ser criticado o rechazado en las situaciones sociales.

5. Está inhibido en las situaciones interpersonales nuevas a causa de sentimientos de inferioridad.

6. Se ve a sí mismo socialmente inepto, personalmente poco interesante o inferior a los demás.

7. Es extremadamente reacio a correr riesgos personales o a implicarse en nuevas actividades debido a que pueden ser comprometedoras.

El trastorno OBSESIVO-COMPULSIVO de personalidad se expresa mediante un patrón general de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental e interpersonal, a expensas de la flexibilidad, la espontaneidad y la eficiencia, que empieza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes ítems:


1. Preocupación por los detalles, las normas, las listas, el orden, la organización o los horarios, hasta el punto de perder de vista el objeto principal de la actividad.

2. Perfeccionismo que interfiere con la finalización de las tareas (p. ej., es incapaz de acabar un proyecto porque no cumple sus propias exigencias, que son demasiado estrictas).

3. Dedicación excesiva al trabajo y a la productividad con exclusión de las actividades de ocio y las amistades (no atribuible a necesidades económicas evidentes).

4. Excesiva terquedad, escrupulosidad e inflexibilidad en temas de moral, ética o valores (no atribuible a la identificación con la cultura o la religión).

5. Incapacidad para tirar los objetos gastados o inútiles, incluso cuando no tienen un valor sentimental.

6. Es reacio a delegar tareas o trabajo en otros, a no ser que éstos se sometan exactamente a su manera de hacer las cosas.

7. Adopta un estilo avaro en los gastos para él y para los demás; el dinero se considera algo que hay que acumular con vistas a catástrofes futuras.

8. Muestra rigidez y obstinación.

a) Características y manejo en el lugar de trabajo (Grupo C)

En el ámbito laboral, los trastornos de este grupo pueden suponer una dificultad para la toma de decisiones.

Cuando existe un trastorno de personalidad dependiente, la persona evita iniciar nuevos trabajos y tareas fuera de la rutina normal o que conlleven un esfuerzo considerable. Simplemente pensar en empleos que aumenten su carga habitual de trabajo puede provocar en ellos debilidad, ansiedad y un sentimiento general de agotamiento 20.

Son personas que requieren excesivamente a los demás para su validación, aunque tienen dificultades para establecer vínculos saludables e independientes con los compañeros de trabajo y con frecuencia les falta confianza en sí mismos y seguridad, por lo que se pueden mostrar como sumisos. Estas características favorecen que prefieran trabajos en los que tienen que realizar tareas para otras personas, en los que puedan evitar responsabilidades y toma de decisiones. Con frecuencia se auto-evalúan como ineptos, confían más en las capacidades ajenas que en las propias, amplifican sus fallos y presentan elevado temor a equivocarse, por lo que buscan con frecuencia la confirmación, consejo y ayuda de compañeros y/o superior. La frecuente ayuda que reciben, les refuerza y confirma su idea de ineptitud, por lo que el círculo se cierra. Solo con actitudes de confianza, pruebas de realidad y seguimiento en las tareas (no ayuda directa o evitación de las mismas) por parte de sus compañeros y supervisores, se conseguirá incrementar el sentido de auto-eficacia de estas personas.

Por estas características, para evitar conflictos en las relaciones, la persona dependiente tiende a la introyección como mecanismo de defensa. Es decir, más allá de identificarse o depender de los otros, internaliza a los demás para crear una unión interpersonal estable, aunque eso suponga perder la identidad propia y la autonomía.

Tabla 8. Trastorno Dependiente en el Trabajo:





Igual que ocurre en personas con trastorno de personalidad por dependencia, cuando predomina una personalidad evitativa existe una alta hipersensibilidad al rechazo. En este caso, además, se sienten perturbadas por su propio aislamiento social, su retraimiento y su incapacidad de mantener vínculos interpersonales estrechos. Para gratificar las necesidades y anhelos que no pueden ser realizados en la realidad, pueden recurrir a la fantasía como un instrumento de obtener un medio seguro en el que mostrar afectos, ira, u otras emociones que de otra manera no verían su expresión.

Se muestran especialmente alertas en el lugar de trabajo en la relación con compañeros como forma de anticiparse al rechazo. Su aislamiento provoca la evitación de posibles momentos de socialización laboral (la pausa para el café, momentos de descanso, etc.).

El estilo cognitivo indeciso provoca dificultad para la toma de decisiones laborales lo que retroalimenta su baja autoestima y autoeficacia dentro del grupo de trabajo y exige una energía psíquica que les hace mostrarse frecuentemente como crónicamente tensos y fatigados. En este sentido, una adecuada definición de funciones y objetivos del puesto de trabajo puede funcionar como una guía de actuación que facilite la tarea al trabajador con un trastorno de la personalidad por evitación.


Tabla 9. Trastorno Evitativo en el Trabajo:




En el trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva, se observa a un trabajador rígido en sus esquemas mentales, inflexible ante el cambio y que puede sentirse molesto si la rutina se ve alterada debido a su obsesión por el orden. Por consiguiente, son personas ansiosas y, en ocasiones, con dificultad para completar las tareas y tomar decisiones al no poder realizar la actividad laboral con el perfeccionismo auto-exigido.

La consecuencia de un pensamiento obsesivo (por ejemplo "me voy a equivocar en el diagnóstico de este paciente") es siempre la ansiedad. El trabajador necesita eliminar tanto la ansiedad como la consecuencia prevista de ese pensamiento ("se va a morir por mi culpa"). En ocasiones, para neutralizar la obsesión, la persona realiza una compulsión, una acción repetitiva que puede ser mental (por ejemplo rezar, contar...) o motora (pisar las baldosas de determinada manera, lavarse las manos...). También puede realizar comprobaciones (del trabajo realizado un número no adaptativo de veces, si ha apagado la llave de la luz, el gas...), conductas de seguridad (como preguntar a alguien cercano), evitación (de sitios, circunstancias, personas, etc. que facilitan que se desencadene la obsesión), de vigilancia y razonamiento... el problema, es que estas conductas no hacen más que exacerbar las obsesiones. En los casos más graves, la intensidad de las obsesiones y lo disruptivo de las compulsiones pueden llegar a impedir la correcta integración en un entorno laboral y el propio proceso de realización de una tarea. Es por ello importante, que cuando se observe dicha sintomatología, se anime al trabajador a pedir ayuda especializada, antes de que la situación se cronifique.

Las personas que tienen personalidad obsesivo-compulsiva suelen sentirse incómodas y ansiosas en situaciones que están fuera de su control y como consecuencia de ello pueden tener dificultad para mantener relaciones interpersonales positivas y sanas. Pueden tener una actitud diferente con compañeros o subordinados que con supervisores, con tendencia más autoritaria que igualitaria. Para mantener la conformidad y aceptabilidad social, pueden utilizar la formación reactiva como mecanismo de defensa y control de impulsos.

Sin embargo, su tenacidad y meticulosidad puede ser reforzada en no pocas ocasiones en la organización como un trabajador que sigue criterios de "excelencia". Hecho que no hace más que agravar la sintomatología.


Tabla 10. Trastorno Obsesivo en el Trabajo:



b) Abordaje psiquiátrico y psicológico (Grupo C)

Diversos autores 7, 13, 25 proponen que es esencial comenzar por áreas deficitarias y comportamientos desadaptativos, como la falta de habilidades para dar prioridades, para manejar el tiempo, para solucionar problemas y el temor a cometer errores. Para ello recomiendan trabajar mediante técnicas cognitivo-conductuales aspectos tales como la eficacia, la gestión del tiempo (de trabajo y de ocio, de desconexión), programación de actividades, entrenamiento en relajación, en autoinstrucciones, detención de pensamientos rumiativos y modificación de suposiciones subyacentes. Esta labor se enfrentará no obstante a procesos de resistencia y de rigidez mental, ya que la inflexibilidad de pensamiento y/o de conducta es común en estas personas, causando ello, en los casos más graves, déficit cognitivos de funciones ejecutivas que regulan el procesamiento de la información y las estrategias adaptativas.

Por otra parte, comprender el trastorno en la historia de vida propia, implicará analizar su etiología en función de aspectos tales como la posible sobreprotección y control parental, el comportamiento compulsivo aprendido, el aprendizaje de responsabilidades y la valoración personal en función de logros (más que por lo que uno es).

Con respecto al tratamiento farmacológico del trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad, no existen estudios controlados que evalúen su eficacia 13. Si la sintomatología dificulta en gran medida la vida cotidiana y/o laboral, como ocurre en algunos casos de trastorno obsesivo-compulsivo, el tratamiento recomendado incluye fármacos que actúen sobre el sistema serotoninérgico, tales como la fluvoxamina (50-300 mg/día), otros inhibidores de la recaptación de la serotonina (ISRS) a dosis equivalentes o clomipramina (25-225 mg/día), siendo la respuesta al tratamiento mejor cuando existe comorbilidad con el Eje I como los trastornos de ansiedad y/o del estado de ánimo.

c) Caso clínico. El último en salir del Centro de Salud, un caso de trastorno obsesivo de personalidad

Médico de Pediatra de 50 años. Plantea que en ocasiones supera las tres horas de retaso en consulta, desde su organización le hicieron cambios de horario, siendo el profesional con menor cupo pero se mantienen los problemas. Acude a su trabajo antes de la hora para intentar planificarse y adelantar trabajo pero siempre es el último en salir, con conflictos por ello con compañeros por la hora de cierre del centro. Según sus propias palabras: "...me cabreo si voy a toda pastilla y si voy lento también. No soporto dejar algo a la mitad, gestiono mal el tiempo, voy contra-reloj y se me han gastado las pilas... Cada día llegar al trabajo es como ir a un examen del que siempre salgo con un -2, así todos los días de mi vida, ir a trabajar no es eso. Cada vez tengo más cosas que hacer además de ver al paciente (burocracia, papeleos...) y no tengo tiempo, no sé cómo lo hacen mis compañeros..." "Me siento raro, extraño, plano, pesimista, con ira contenida, tengo mal manejo emocional, creo que no me pregunto por las emociones ni propias ni ajenas". "Tengo nula tolerancia a la frustración, me escandalizo pensando que me gustaría tener otra vida...""Desde niño siempre he sido así, yo era feliz con un microscopio, tenía amigos y jugaba con ellos... pero me daban un poco igual..."

Más allá de una carga de trabajo real y objetiva en el puesto de trabajo, la evaluación clínica confirma la existencia de un trastorno obsesivo compulsivo de personalidad en comorbilidad con un trastorno de ansiedad que dificulta la gestión del tiempo, la tolerancia ante las dificultades, el abordaje de cada consulta de pediatría, la diferenciación entre lo importante y lo urgente y la flexibilidad cognitiva en la toma de decisiones.

El abordaje clínico requirió de una baja laboral, tratamiento farmacológico de la sintomatología y proceso psicoterápico que está en curso.



Otros tipos de alteraciones de la personalidad

Trastorno de Personalidad NO ESPECIFICADO

El trastorno no especificado se caracteriza porque los síntomas del paciente no encajan con los criterios de algún trastorno específico. Un ejemplo de esto es lo que se denomina el trastorno de personalidad mixta, donde los síntomas que se manifiestan en conjunto, producen un malestar clínicamente significativo o bien el deterioro de una o más áreas de la actividad del sujeto. Algunos ejemplos que se incluyen dentro de esta categoría son:


- Trastorno de la personalidad negativa: Caracterizado por una agresión pasiva, en la cual, la persona adopta una actitud negativa a resistirse a las exigencias y expectativas rutinarias.

- Trastorno depresivo de la personalidad: Comprende elevada autocrítica, desánimo, actitud crítica hacia los otros de manera mantenida y tendencia a sentirse culpable.

Además, es importante señalar que pueden existir ALTERACIONES Y CAMBIOS DE PERSONALIDAD DESPUÉS DE UN DAÑO CEREBRAL. En este sentido, en un marco de salud laboral, tras un accidente de trabajo o enfermedad médica con daño cerebral, y ante la sospecha o comunicación de compañeros y/o familiares del trabajador, sería necesario evaluar:


1. Si existe una alteración persistente de la personalidad que representa un cambio del patrón característico de personalidad previo del individuo.

2. Existen evidencias a partir de la historia, el examen físico o los hallazgos de laboratorio de que la alteración es una consecuencia fisiológica directa de una enfermedad médica.

3. La alteración no se explica mejor a partir de otro trastorno mental

4. La alteración no ocurre exclusivamente durante el transcurso de un delirium y no cumple criterios de demencia.

5. La alteración es causa de malestar clínico significativo o deterioro social, ocupacional o en otras importantes áreas de funcionamiento.

6. Especificar tipo:


- Tipo lábil: Si la característica predominante es la labilidad afectiva.

- Tipo desinhibido: Si la característica predominante es un pobre control de impulsos como por ejemplo, indiscreciones sexuales, etc.

- Tipo agresivo: Si la característica predominante es la conducta agresiva.

- Tipo apático: Si la característica predominante es una marcada apatía e indiferencia.

- Tipo paranoide: Si la característica predominante es la suspicacia o la ideación paranoide.

- Otro Tipo: Si la característica predominante no es ninguna de las citadas, por ejemplo: cambio de personalidad asociada a epilepsia.

- Tipo combinado: Si predominan más de una de las características en el cuadro clínico.

- Tipo sin especificar.

En los traumatismos craneoencefálicos graves, la prevalencia de cambios y trastornos de personalidad se sitúa entre el 40-60% de los casos. En la clínica, dichos cambios postraumáticos más frecuentes son: apatía y pérdida de interés por el entorno, embotamiento afectivo, irritabilidad, episodios de conducta explosiva, problemas de impulsividad, desinhibición y euforia, conducta egocéntrica e infantil, suspicacia, etc. En general se observan dos principales grupos de síntomas: relacionados con déficits en el control y modulación emocional y los que se encuentran vinculados con un descenso de la capacidad para mantener una conducta orientada a un fin. El primero genera mayor estrés en los allegados y rechazo social, pero el segundo, si predomina, resulta de peor pronóstico, siendo un reto su abordaje clínico y socio-laboral 26.

Más allá de la clasificación diagnóstica del DSM-IV existen otros tipos de personalidad (no trastornos propiamente dichos) que creemos importante señalar brevemente en esta revisión por su importante relación con el mundo laboral y la importancia de su consideración en los procesos de vigilancia de la salud. Se trata de categorizaciones de la personalidad en "tipos" según patrones de conducta y de los aspectos positivos de la personalidad.



Personalidad y patrones de conducta

En 1957 Rosenman et al 27 (cardiólogos del Hospital Monte Sinaí en San Francisco), describieron un estilo de comportamiento que llamaron patrón de conducta Tipo A, que constituye un factor de riesgo para la cardiopatía isquémica (se trata de un factor de riesgo que opera al margen de otros factores de riesgo como el tabaco, la hipertensión y la obesidad). Tienen un patrón de rápida activación, mantenimiento conductual de la misma y lenta recuperación. Estas personas tienen 2,5 veces más probabilidades de presentar angina de pecho o infarto de miocardio. El patrón de conducta tipo A ha sido definido como un componente acción-reacción con gran vulnerabilidad al estrés integrado por 28:


- Componentes formales: habla rápida, tensión en la musculatura facial, excesiva actividad psicomotora y otros manierismos.

- Actitudes y emociones: hostilidad, impaciencia, ira y agresividad.

- Aspectos motivacionales: motivación de logro, competitividad y ambición.

- Conductas abiertas o manifiestas: urgencias de tiempo, implicación en el trabajo.

- Aspectos cognitivos: necesidad de control ambiental y estilo atribucional característico

Las personas que muestran este tipo de comportamiento son llamados individuos Tipo-A y en oposición a ellos se encuentra el individuo Tipo B, referido a un estilo de vida más relajado, no apresurado y maduro.

En el trabajo, el patrón de conducta tipo A facilita gran implicación laboral, sobretodo en relación con el rendimiento y los resultados finales, pero con poca capacidad de disfrute de la actividad y del proceso de desarrollo de la misma. Asumen el descanso o el ocio como pérdida de tiempo. Con tendencia a la actividad permanente, su vida gira en torno al trabajo, al logro y al éxito, dan la impresión de no tener nunca suficiente. Dado que para ellos su valía personal depende de sus logros y cualquier muestra de debilidad puede ser fatal, suelen tener un gran temor al fracaso, pues lo consideran un indicativo de su falta de valor personal. Para los trabajadores con personalidad tipo A, el sentido del trabajo lo proporciona el posible éxito en el mismo, la posición y el prestigio obtenido, el sueldo, la variedad de la tarea, la posibilidad de control y la motivación de logro 29. Sin embargo, la exigencia personal, la dificultad de delegar, la competitividad y la irritabilidad ante la frustración pueden ocasionarles una gran desmotivación, conflicto e insatisfacción 30.

Por otro lado, en la última década de los 90 y principios de los años 2000, se ha descrito un tipo de personalidad relacionada con un alto riesgo de trastornos cardiovasculares. Denollet y colaboradores 31-34 han sugerido que la personalidad TipoD (de distress) se caracteriza por una afectividad negativa (tendencia a la preocupación y visión negativa de los acontecimientos, acompañada a menudo de sentimientos de tristeza, irritabilidad, tensión crónica y bajo nivel de bienestar subjetivo) e inhibición social (tendencia al distanciamiento de los demás, inhibición de la expresión emocional y bajos niveles de apoyo social percibido). Estos autores señalan que este estilo de personalidad supone un afrontamiento del estrés en el que existe un sesgo atencional hacia los estímulos negativos y predominan respuestas evitativas ante los mismos, con el resultado de una mayor sintomatología somática.

El estrés negativo (distress) propio de la personalidad Tipo D, puede provocar la enfermedad cardiovascular de dos formas:


- Directa: El estrés al que está expuesto el sujeto influye en los mecanismos fisiológicos que determinan la enfermedad cardiovascular.

- Indirecta: El estrés influye en comportamientos de mal autocuidado que incrementan la gravedad de la enfermedad cardiovascular

En un reciente artículo de revisión sobre este tema 35, los autores señalan el impacto negativo de la personalidad Tipo D sobre la salud mental (con mayor sintomatología depresiva, ansiedad, estrés postraumático, estilos pasivos de afrontamiento y bajo apoyo social), sobre la salud física (somatizaciones y trastornos cardiovasculares) y problemas en el lugar de trabajo, en comparación con trabajadores con otros estilos de personalidad:


- Tienen mayores índices de absentismo 36

- Reportan mayores índices de agotamiento (vital exhaustion)37

- Perciben su trabajo como más estresante y tienen mayores índices de desgaste profesional (burnout)38

- Tienen mayor riesgo de padecer estrés pos-traumatico ante agresiones físicas en el lugar de trabajo 39

Algunos autores 40 hablan también de un patrón de conducta Tipo F (en alusión a la f de "femenino" y de "fibromialgia"), para describir un conjunto de rasgos obsesivos, perfeccionistas y auto-exigentes que se expresan como forma de regular la autoestima en entornos donde existe falta de feedback, de retroalimentación sobre el desempeño de la tarea de forma contingente con el esfuerzo realizado para llevarla a cabo. Este patrón se caracterizaría además por una tendencia a la complacencia hacia los demás, evitación de los conflictos interpersonales y manejo inadecuado de la agresividad, predominando en mujeres que padecen síndromes dolorosos crónicos tales como la fibromialgia.



Aspectos sanos de la personalidad

A pesar de que el presente trabajo se refiere a trastornos y alteraciones de la personalidad, no quisiéramos terminar este artículo sin hacer una alusión a los aspectos sanos de la personalidad y su relación con el ámbito laboral.

Uno de los grandes objetivos de la psicología del trabajo actual es no sólo detectar los indicadores que causan problemas de salud, sino también aquellos que proporcionan lugares saludables para el trabajo. Respondiendo a estos planteamientos se ha desarrollado una Psicología Positiva del Trabajo que trata de enfatizar los aspectos de la organización del trabajo que favorecen tanto el desarrollo de empresas saludables como de personas sanas y positivas 41. En relación con ello, se ha insistido en aquellos aspectos de la personalidad que favorecen el desarrollo organizacional, la convivencia grupal, la productividad y la innovación empresarial. En este sentido dos son los modelos principales que se han presentado como aspectos de la personalidad que favorecen la resistencia a los efectos del estrés y al desarrollo de una buena salud mental adaptativa y proactiva.

Históricamente el primero de ellos ha sido el concepto de Personalidad Resistente que supone que las variables de "compromiso", "control" y "reto" son factores que favorecen la fortaleza en el trabajo y la resistencia al estrés. Otro modelo más reciente es el de Capital Psicológico, que insiste en que las variables positivas de la persona son un capital psicológico real que favorece la regulación interna de las organizaciones y la capacidad personal para el desarrollo de una óptima salud mental. Las variables que se proponen como integrantes del capital psicológico son las de "optimismo", "control", "autoeficacia" y "resiliencia".

Conclusión

Los rasgos de personalidad explican una proporción significativa de la varianza de resultados laborales tales como la productividad, satisfacción laboral o absentismo, según un modelo interactivo entre variables individuales (capacidades, creencias, rasgos de personalidad, valores), situacionales (cultura corporativa, normas grupales) y variables relacionadas con la actividad laboral (tareas específicas) 42.

Las personas con trastornos de personalidad ven afectadas la capacidad de funcionar de un modo autónomo y competente y conseguir las propias metas, así como la posibilidad de ajustarse de manera eficiente y flexible al medio socio-laboral. En consecuencia, el trabajador con un trastorno de personalidad presentará alteraciones en la forma de percibir los acontecimientos externos, en la manera de interpretarse a si mismo y a los demás, en los afectos, en las relaciones interpersonales y en el control de los impulsos. Con gran probabilidad, serán percibidos por sus compañeros como manipuladores, molestos, buscadores de atención, conflictivos, etc. Una herramienta útil en la evaluación del nivel general de disfunción de las relaciones interpersonales en posibles trastornos de personalidad es el Inventory of Interpersonal Problems (IIP) 43 y sus subescalas para trastornos de personalidad: sensibilidad interpersonal, ambivalencia interpersonal, agresividad, necesidad de aprobación social y carencia de habilidades sociales.

La importancia de la detección temprana e intervención será esencial, tanto para el propio trabajador como para su entorno, clima laboral y funcionamiento de la organización; así como para la sociedad en general, ya que los trastornos mentales son, en España, la segunda causa de baja laboral y el tercer grupo de enfermedades que genera más gasto al sistema sanitario público 44. En ocasiones, la posibilidad de detección de estos trastornos está más allá de los recursos habituales en los Servicios de Prevención y por ello es necesaria la estrecha colaboración con Servicios de Salud Mental y programas de atención al empleado. A pesar de eso, los Servicios de Salud Laboral y Prevención de Riesgos Laborales tendrán un papel fundamental, ya que a través de la detección de conflictos laborales e intervención sobre los mismos, tienen un lugar privilegiado de diagnóstico clínico, siendo para ello esencial la dotación adecuada en personal de estos servicios (especialmente Técnicos Superiores en Factores Psicosociales y Médicos del Trabajo), así como la formación en salud mental de los equipos.

Desde el punto de vista de la intervención, sólo con la colaboración entre las diferentes entidades implicadas: Direcciones y Gerencias de las Organizaciones, Departamentos de Recursos Humanos, Servicios de Prevención y Servicios de Salud Mental (Centros de Salud Mental, de Rehabilitación Laboral, etc.), y con una perspectiva multidisciplinar, podremos trabajar en la detección, ayuda e integración sociolaboral de las personas con un trastorno de personalidad.

Las enfermedades mentales están rodeadas de tabúes y cuesta entender la situación de las personas que las padecen. Actualmente, vivimos en un mundo donde la cultura es influenciada por el cine y la televisión. Una gran opción para ayudar a la sociedad a entender, empatizar y comprender.

Cualquier película ofrece una lectura psicológica de sus personajes y de su manera de pensar. Es muy importante encontrar personajes con los que sentirnos identificados. Por ello, es igual de importante que las personas que sufren algún tipo de enfermedad mental o las que cuidan de alguna persona dependiente, se sientan identificados con ciertos personajes cinematográficos.


Las 6 mejores películas sobre la personalidad múltiple que nos ha dado Hollywood!

Múltiple (Fragmentado o Split, de M. Night Shyamalan), el visionario director de El sexto sentido. Un thriller de terror psicológico donde James McAvoy interpreta a un personaje con 23 personalidades distintas, motivo por el que vamos a repasar las seis mejores películas que ha hecho Hollywood sobre la personalidad múltiple o trastorno de identidad disociativo, que es su verdadero nombre. Una enfermedad mental que padece un 1,1% de la población mundial y que no está exenta de polémica ya que muchos expertos la consideran una forma de esquizofrenia y no una enfermedad per se. Su principal característica es la coexistencia de dos o más identidades en una misma persona que ejercen control sobre el comportamiento. Cada personalidad manifestada posee características propias e independientes de las otras. Este cuadro de síntomas ha hecho que el cine de Hollywood utilizase en muchas ocasiones la personalidad múltiple como un giro de guión en el último acto para sorprender al espectador. A veces justificado y bien ejecutado y otras veces no, aunque, afortunadamente, no todas las películas sobre este trastorno utilizan la misma fórmula.

A partir de este punto el artículo está lleno de revelaciones importantes de la trama de las películas mencionadas.







EL HOMBRE Y LA BESTIA (1920)

Basada en la famosa novela El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde de R. Louis Stevenson, El hombre y la bestia protagonizada por John Barrymore (así es, el abuelo de Drew Barrymore) y dirigida por John S. Robertson es la quinta adaptación del libro de Stevenson , demostrando una vez más que los remakes son tan antiguos como el propio cine. Es, prácticamente, la primera cinta de terror de la que se tiene constancia ya que, a diferencia de sus cuatro versiones anteriores, es la que más se centra en el aspecto terrorífico de la historia.





Pese a ser una película de hace casi 100 años, vista hoy en día aún conserva algunas imágenes icónicas que mantienen su fuerza intacta. Tratando de contarnos en realidad una alegoría sobre la dualidad del ser humano y una metáfora sobre la burguesía y la clase baja de finales del S.XIX, el planteamiento de la película no pasa de moda: el afable doctor Jekyll, empeñado en descubrir y separar la esencia del bien y del mal en el ser humano, descubre una pócima que lo convierte en el despiadado y pendenciero señor Hyde quien poco a poco va adueñándose de la personalidad de Jekyll.

A mucha gente puede echarle para atrás un título mudo y en blanco y negro, pero si le dan una oportunidad no se arrepentirán y descubrirán una labor de dirección muy efectiva que aprovecha al máximo los recursos de los que dispone. Además, podrán contemplar un oscuro final nada típico para la época y lo moderna que resulta la propuesta, que dista mucho de lo que podríamos esperar de un título tan antiguo. Además, la interpretación de John Barrymore es para enmarcar, llena de matices sutiles y de una sobriedad aplastante cuando interpreta al doctor Jekyll y una teatralidad macabra cuando da vida al señor Hyde. De hecho, en la primera transformación de Jekyll a Hyde, no se utilizó ningún tipo de maquillaje facial ni trucaje; simplemente el trabajo físico y entregado de Barrymore, capaz de cambiar de un modo asombroso las facciones de su cara. Su apodo de “el gran perfil” no era gratuito.

Al tratarse de una película tan antigua, esta forma parte del dominio público y no está sometida a ningún tipo de derechos de autor ni copyright, así que se puede disfrutar de ella legalmente aquí:








PSICOSIS (1960)

Muchos son los ríos de tinta que se han vertido sobre Psicosis de Alfred Hitchcock y muchos los estudios y análisis a los que se ha sometido; desde una exposición que proyectaba la película fotograma a fotograma a ensayos sobre sus formas. Su influencia e importancia dio pie a tres secuelas, una serie de televisión y un remake plano por plano realizado en 1998 que resultó ser más un cómico experimento que un remake real. Lo que está fuera de toda duda es que Psicosis es una de las cumbres del suspense y un ejemplo perfecto de planificación, dirección y montaje.




La película está basada en la novela de Robert Bloch, que a su vez se inspiró en los crímenes reales cometidos por el asesino en serie Ed Gein durante los años cincuenta, y nos cuenta la historia de Marion Crane, una tímida secretaria a la que da vida Janet Leigh, que decide liarse la manta a la cabeza y huir desesperadamente tras robarle un dinero a su jefe. Durante su huida se alojará en el Motel Bates, regentado por el tímido Norman (Anthony Perkins) que vive junto a su madre en la casa que hay detrás del mismo, y que rápidamente se sentirá atraído por Marion. Tras cenar con Norman y mantener una pequeña charla, Marion regresa a su habitación con el propósito de entregarse a la justicia. Durante una purificadora ducha vemos como la silueta de una anciana se acerca a la cortina, abriéndola con fuerza, acuchillando a Marion sin piedad y huyendo rápidamente. Norman, petrificado al descubrir la barbarie que acaba de cometer su madre y temeroso de que la detengan y la metan en un psiquiátrico, mete el cadáver de Marion en un coche y lo hunde en uno de los pantanos cercanos al motel.





Tras este inesperado giro y cambio forzado de punto de vista, asistimos a una cinta de suspense sobre la investigación de la muerte de Marion y de otras chicas desaparecidas en la zona en la que se tratará de desenmascarar a Norman y a su madre, topándonos con una revelación que deja al espectador al borde la asfixia: la madre de Norman lleva muerta 15 años y está disecada en el sótano de la casa, siendo Norman el autor de los crímenes ataviado como su difunta madre. En la explícita escena final, se nos cuenta a los espectadores a través de un psiquiatra forense que Norman asesinó a su madre y adoptó su personalidad, siendo la personalidad de la madre quien cometió el asesinato de Marion y de las demás chicas, arrastrada por los celos. Tal fue la impresión que produjo el final en los espectadores de la época que Hitchcock trató de comprar todas las copias de la novela de Bloch e impedir que la gente descubriera el desenlace.

Psicosis ha pasado al imaginario colectivo por muchos motivos y, a día de hoy, se la considera la película sobre asesinos en serie más influyente (y una de las primeras), nombrando el American Film Institute a Norman Bates el 2º mejor villano de la historia del cine, únicamente por detrás de Hannibal Lecter.



“Si no es capaz ni de hacerle daño a una mosca”.


SYBIL (1976)

Si hay una película que consiguió que el trastorno de identidad disociativo tuviera visibilidad, sin duda esa fue Sybil, que en realidad era una miniserie de dos episodios protagonizada por la gran Sally Field en uno de los papeles de su vida.




Basada en el caso real de Shirley Ardell Mason, Sybil nos cuenta la historia de una joven artista que comienza a sufrir ausencias y a despertarse en lugares que no conocía con cortes y heridas. Estos apagones la llevarán a recurrir a la ayuda de una psiquiatra, la doctora Wilbur, quien descubrirá en cada sesión a cada una de las personalidades de Sybil, llegando a inducirle una hipnosis para profundizar más en su trastorno hasta descubrir una infancia llena de abusos sexuales y físicos por parte de su madre, enferma de esquizofrenia. Años después se ha sabido que Sybil (o Shirley en la vida real), no mostró trastornos de personalidad múltiple hasta que no fue sometida a hipnosis por su psiquiatra y manifestó sus 16 personalidades: Vicky, Ruthie, Helen, Marjorie, Peggy, Clara, Marcia, Mary, Vanessa, Sybil Ann, Nancy, Peggy Ann, Peggy Lou, Mike, Sid y la propia Sybil.


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El impacto cultural de Sybil fue tal que abrió una polémica dentro de la comunidad psiquiátrica ya que, tras la emisión de la miniserie, el número de casos de personalidad múltiple pasó de 75 a 40.000, dando lugar a que el DSM lo incluyera en la Clasificación Internacional de Enfermedades mientras que muchos psiquiatras consideraban (y consideran) la enfermedad como una forma de esquizofrenia.

La miniserie, dirigida por el veterano Daniel Petrie, ganó 4 premios Emmy, entre ellos el de mejor actriz por el asombroso trabajo que realiza Sally Field, quien estuvo a punto de perder el papel en favor de Vanessa Redgrave. Junto a ella podemos encontrar a Joanne Woodward, Brad Davis y Martine Barlett. También ha sido objeto de un remake en 2007 protagonizado por Jessica Lange y Tammy Blanchard.


EN NOMBRE DE CAÍN (1992)

Como decíamos antes, la sombra de Psicosis y Hitchcock es muy alargada y Brian De Palma ha sido uno de los directores que han estado más influenciados por el maestro del suspense, manteniendo a la vez una personalidad propia y una visión muy particular. En 1992, De Palma nos presentó este barroco ejercicio de estilo lleno de trampas, flashbacks, giros imposibles y golpes de efecto que acaba funcionando por acumulación de forma muy efectiva y cuyo montaje realizado por un fan ha acabado convirtiéndose en el verdadero montaje del director.





Protagonizada por el versátil John Lithgow y Lolita Davidovich, En nombre de Caín nos cuenta la historia de Carter Nix, un psicólogo y padre de familia que está obsesionado sobre el desarrollo de la personalidad de su propia hija a la que sobreprotege. Esta obsesión acabará provocando el distanciamiento de su esposa, que ha vuelto a verse con un antiguo novio, y la aparición en escena de su hermano gemelo Caín, que le convence para ayudar al anciano padre de ambos a secuestrar a varios niños para realizar experimentos psicológicos con ellos. La revelación es que Caín es sólo una de las varias personalidades que habitan dentro de Carter que fue objeto de los experimentos de su sádico padre durante su niñez, provocando en él ese desdoblamiento de personalidad con el que De Palma juega durante gran parte del metraje mostrándonos a Lithgow en un cuádruple papel.

El montaje de la película resulta a veces atropellado. De Palma tenía pensado un montaje distinto, más similar al de Psicosis, pero finalmente no pudo llevarlo a buen puerto hasta que en 2012, Peet Gelderblom, un fan de la película consiguió remontarla de la forma que tenía en mente el director, ayudado del guión técnico de la película, cuya satisfacción con dicho trabajo ha acabado convirtiéndolo en el Montaje del Director oficial, habiendo sido editado en Blu-ray hace unos meses por Universal Pictures.

En nombre de Caín tuvo una tibia acogida y no funcionó demasiado bien en taquilla pero, con los años se ha convertido en una de las películas más alabadas de su director y en una auténtica película de culto que juega con un macabro sentido del humor y en el que forma y fondo acaban dándose la mano.


LAS DOS CARAS DE LA VERDAD (1996)

Tal y como comentaba al hablar de Sybil, muchos fueron los casos diagnosticados debido al impacto de la miniserie. Uno de los más sonados fue el de Kenneth Bianchi, un asesino en serie de los años 70 diagnosticado con personalidad múltiple cuya enfermedad fue presentada como defensa en el juicio por sus crímenes. Las dos caras de la verdad se inspira este caso en particular para ofrecernos un título mítico de los noventa cuyo giro final sigue siendo uno de los mejores que nos ha dado Hollywood.




Protagonizada por Richard Gere, Laura Linney y un debutante Edward Norton y dirigida por el televisivo Gregory Hoblit, Las dos caras de la verdad es un thriller judicial que nos cuenta el caso al que tiene que enfrentarse el abogado Martin Vail: un joven monaguillo llamado Aaron es acusado de asesinar al arzobispo de la diócesis de Chicago.

El joven, débil, tímido y tartamudo, mantiene su inocencia en todo momento y dice no recordar nada del crimen pese a que todo indica a que él lo cometió. Conforme avanza la trama se descubre que el arzobispo abusó de Aaron y éste, a través de una personalidad distinta llamada Roy, lo asesina cruelmente. El abogado defensor encarnado por Richard Gere, tratando de evitar la condena de Aaron, utiliza el trastorno de personalidad múltiple para conseguir el indulto del acusado provocando al muchacho en el juicio para que saque a relucir la personalidad criminal de Roy delante de todos, consiguiendo finalmente el indulto.

En la escena final, el ya legalmente absuelto Aaron, le confiesa a su abogado que nunca padeció personalidad múltiple y que, en realidad, él mató al arzobispo estando en pleno uso de sus facultades mentales. Un final que, aún a día de hoy, pone los pelos de punta y deja en evidencia las lagunas del sistema judicial americano y demuestra que, en realidad, la verdad únicamente tiene una cara y sale a relucir en el momento más conveniente.

Las dos caras de la verdad ganó el Globo de Oro al Mejor Actor Secundario por la gran interpretación que realiza Edward Norton y estuvo nominada al Oscar y al BAFTA en la misma categoría. Con el paso de los años se ha convertido en uno de los títulos judiciales de los noventa (y fueron muchos) que más y mejor se recuerdan.






Richard Gere aguantando el tipo ante Edward Norton en un tour de force interpretativo.


EL CLUB DE LA LUCHA (1999)



Considerada una de las películas más influyentes de David Fincher, El club de la lucha es uno de los filmes que mejor refleja las frustraciones y los miedos de la sociedad de finales de los noventa, esos años bisagra entre el s. XX y nuevo milenio, en los que se trataba de desmontar y desmitificar con ciertas dosis de existencialismo a la cultura popular que tanto nos había influenciado sólo unos años atrás.



Protagonizada por Edward Norton (segunda aparición consecutiva del actor en este peculiar ranking), Brad Pitt y Helena Bonham Carter y basada en la aclamada novela de Chuck Palahniuk, El club de la lucha nos cuenta la historia de un insomne narrador sin nombre que ha perdido el rumbo y no encuentra sentido a su vida. Durante uno de sus viajes de negocios conoce a Tyler Durden, un vendedor de jabón cuyas ideas radicales les llevarán a ambos a formar el club de la lucha; un club clandestino donde la autodestrucción personal se materializa en forma de peleas entre sus miembros. Poco a poco, el club irá evolucionando en toda una filosofía de vida llena de reglas y normas y, por consecuencia, en un movimiento activo denominado Proyecto Mayhem; un llamamiento jerarquizado a la rebelión y a los placeres del cuerpo.

La relación entre Tyler y nuestro narrador sin nombre cada vez se hace más compleja y dura, catalizada en gran parte por el personaje de Bonham Carter, auténtico anclaje emocional de la película, y acaba detonando en una revelación final: nuestro narrador y Tyler son, en realidad, la misma persona. Un desdoblamiento de personalidad del que se nos han ido dando pistas a lo largo de todo el metraje y que no hace más que reforzar la idea de la dualidad de las personas y de todo lo que no funciona en la sociedad occidental.

El club de la lucha no es una película que hable sobre la personalidad múltiple, sino que la utiliza más como excusa para realizar una deconstrucción de la sociedad y del sentido de la vida a través del nihilismo que no deja indiferente a ningún espectador. Lo sé porque lo sabe Tyler.




La primera regla de el club de la lucha es: Nadie habla sobre El club de la lucha. La segunda regla de El club de la lucha es: Ningún miembro habla sobre El club de la lucha. La tercera regla de El club de la lucha es: La pelea termina cuando uno de los dos participantes grita “basta”, desfallece o hace una señal.


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